Pongámosle que las aprehensiones “valóricas” de los honorables parlamentarios objetantes son sinceras, que sus rasgaduras de vestiduras obedecen a un convencimiento cabal de que la píldora del día después es un arma puesta a disposición de una cruel madre determinada a terminar con la vida de su hijo que se agita en el interior de su vientre; pongámosle que se trata de la vida de un futuro ciudadano que esta civilizada sociedad quisiera proteger.
Consideremos entonces que la Derecha tiene legítimo derecho a expresarle a todo el mundo que ella se mueve por razones más profundas que la preservación de sus intereses inmediatos a los cuales nos tienen acostumbrados, esos que nunca han estado en discusión, aquellos prerrequisitos infaltables en las políticas neoliberales practicadas por la Hacienda concertacionista, y sin las cuales, según ellos, Chile no sería posible.
Es así como el medicamento conocido como Postinor se ha dejado de entregar gratuitamente a la población en virtud de un recurso o demanda judicial patrocinada por la Derecha.
La “reserva moral del país”, ha actuado según ha dicho, por principios superiores, por principios morales.
En rigor, no se ha probado aún que el medicamento no sea abortivo, por la misma razón, tampoco se ha probado que este efectivamente lo sea, de modo que en la duda, hay que abstenerse de poner al alcance de los usuarios del sistema de salud pública este cuestionado fármaco. Tal es su razonamiento.
Sin embargo estos altos principios morales se derrumban a la hora de prohibir su comercialización en el mercado. Al parecer, el mismo fármaco cambia sus propiedades abortivas cuando se exhibe en los amplios mostradores de las farmacias. Ese cambio de estado se explica de acuerdo al monto del precio que se fija: si es gratis, es inmoral; si tiene precio, es una inocente mercancía que se tranza en el paraíso de los consumidores.
Esta incongruencia verbal es difícil de tragar, el mercado es un instrumento más con que cuenta el Estado, tan instrumento como lo son también los consultorios de salud.
Sin embargo, esta constatación de incongruencia nos podría llevar a juzgar de forma maniquea a los “conservadores”. Ellos serían los hipócritas, los malos, y nosotros los justos, los buenos. Nada de cierto hay en estas generalizaciones. Existen tantos tipos detestables como admirables que comparten nuestros puntos de vista, de la misma manera como lo existen entre aquellos que difieren de nuestros pensamientos.
Lo que ocurre realmente, es que lo que es bueno para unos, lo es malo para los otros, y viceversa. Ahí está el dilema. Nadie es absolutamente malo, como tampoco lo es absolutamente bueno.
Lo bueno o lo malo, está referido a los intereses que se desea preservar. Esa es la madre del cordero, la relatividad de las cosas.
Para la Derecha es bueno todo aquello que facilite el imperio del mercado como asignador de recursos. En este caso, el Estado estaría interviniendo en el precio de un producto llevándolo a cero, el reparto del postinor no es moralmente un error, es técnicamente
un error.
¿para qué entonces tanta prohibición?
¡para controlar a la población pues, así como se hace en todo lo que es susceptible de controlar!
El Estado burgués es controlador, está todo el tiempo limitando la libertad de las personas, el único espacio en que considera admisible la libertad, es aquel que te permite tus ingresos. Acuérdense de Samuelson: 1 peso, 1voto.
Es por eso que la derecha estará siempre en contra de la educación de calidad y gratuita, en contra de la salud gratuita. El Estado debe estar al servicio de sus intereses siempre, puesto que consideran que el Estado es de ellos. Y eso no es malo, es bueno, para ellos.
El Estado debe abolir el salario mínimo puesto que esa es una forma de fijación de precios, el precio del salario. El sueldo mínimo es para ellos un lastre, un disparate. El sueldo debe fijarse de acuerdo a las necesidades del mercado, es decir de acuerdo a la oferta & la demanda. Que siempre va a la baja en estos casos.
Al obispo Goic le dieron bola mientras duró el efecto que causó revuelo, él hablaba de salario ético. Eso sí que es un despropósito. Si hasta a la Mathei la hicieron callar cuando reaccionó de inmediato calificando al obispo de ignorante.
La consabida prudencia derechista cambió la estrategia, integró comisiones e hizo algunos comentarios en el aire para mejorar las condiciones del trabajador. El candidato Piñera fue más allá, prometió mejorar el mismísimo hipotético salario ético.
Sin embargo, a la hora de los quiubos, pasada la borrachera comunicacional, el mensaje de esos mismos empresarios era la de congelar el salario mínimo, que ciertamente está mucho más abajo que el ético del obispo, y muchísimo más bajo que el que prometía el candidato de la derecha. Nuevamente el mercado pudo más que la moral.
Congelar cuando hay inflación, significa bajar. Bajar los ingresos de los trabajadores, es decir, controlar a una parte importante de la población que trabaja literalmente para ellos.
Es un error criticar a la Derecha , a ella hay que contemplarla nada más, es así como se aprende. No es mala, es muy buena, puesto que sabe defender sus intereses.
Su mentado canibalismo es tongo, son imágenes de Catch para la galería. Actualmente su preocupación principal es la confección de las listas parlamentarias, saben de la importancia que significa que la Concertación no los doble en ninguna circunscripción y distrito, y ahora lo ven como posible: empate en la Cámara y empate en el Senado en virtud de su sistemita binominal milagroso. Y si ganan al presidente, tanto mejor, canasta completa.
La Derecha es buena, la Izquierda es la mala.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com/
viernes, junio 26, 2009
martes, junio 23, 2009
CEP: todo depende del cristal con que se proyecte
Nadie podrá verificar si los resultados que arrojó esta respetable encuesta son certeros, puesto que las preferencias marcadas se refieren a una realidad virtual: “si las elecciones fueran este domingo”, en rigor, en alguno de los domingos pasados mientras se realizaba la medición; y bien sabemos que las elecciones presidenciales reales se llevarán a cabo en uno de esos lejanos domingos de diciembre.
De manera que el prestigio de la firma se juega al final, el mismo día de la elección y no ahora, puesto que aún estamos en el precalentamiento de esta carrera presidencial, en los aprontes, en que el resultado de las encuestas sirven para orientar a los despistados y desorientar a los atentos. Nada tiene de malo entonces entregar mediciones, con sus preguntas y sus respuestas a la vista de todo el mundo. En preguntar no hay engaño.
Como lector frecuente de los titulares de diarios y revistas en quioscos santiaguinos, me pareció que después de los resultados de esta esperada encuesta, las cosas volvían a su lugar, a su viejo y conocido lugar.
Los periódicos del duopolio Copesa-Emol escribían sobre el empate entre Frei y Piñera. En letra chica se consignaba que se trataba de un empate técnico con un margen de error del 3%. De paso el pasquín ABC1 The Clinic, ilustraba su portada en favor del gran beneficiado de los esperados resultados: Eduardo Frei.
Se podría decir, que la candidatura oficialista, es la encarnación del dicho popular que reza: “mejor es diablo conocido que diablo por conocer”.
Es así como el deslavado e insípido Frei, se transforma en agraciado, simpático, preparado, conciliador, sincero, confiable, cercano y seguro de sí mismo. En el tipo que debiera ser reelegido presidente de todas maneras.
Ciertamente que los resultados nos dicen que en esos atributos empata técnicamente con Piñera, pero lo relevante es que ese empate se da, después que Piñera baja 7 puntos y Frei sube los mismos siete. Candidato alcanzado, es candidato ganado.
Esa apreciación de diablo conocido, está compartida perversamente por los polos de las fuerzas sociales que operan en nuestra sociedad: a saber, las elites del gran empresariado por un lado, y las elites de la Izquierda dura.
Diablos desconocidos entonces: el díscolo Marco Enríquez, y el empresario Piñera, este último desconocido en cuanto hipotético controlador del Poder ejecutivo ciertamente.
La ambigüedad política de Marco Enríquez-Ominami descubierta después de presentar a su futuro ministro de Hacienda y de dar a conocer su programa económico privatizador 2.0, lo hizo poner distancia con el polo izquierdo.
Por otro lado, Piñera no da garantía a su sector de poder controlar a las fuerzas sociales que en un futuro gobierno de continuidad de las políticas de Hacienda realizadas en el último cuarto de siglo, sabrán reaccionar con energía, debido a que no están dispuestas a pagar los costos de la crisis, causados por el fracaso del fundamentalismo capitalista aplicado con esmero de alumno aventajado del FMI en nuestra pequeña aldea.
No se crea con todo esto que Marco Enríquez se fue cortado, o que se le desinfló su Zeppelín en plena travesía, nada de eso. Él lidera la menor evaluación negativa, y la mayor evaluación positiva. De modo que puesto en el dilema de la segunda vuelta, él reúne las condiciones necesarias para convencer a un electorado obligado a dirimir entre 2 opciones.
Escuché decir con insistencia a los expertos que Marco había sido condenado a perder en 2ª vuelta puesto que el 58% de los electores no votaría por él. Sin embargo cuando me remití a la pregunta concreta del cuestionario, me encontré con la sorpresa que esa pregunta no estaba referida a un dilema en 2ª vuelta, se preguntaba así a secas, y esa pregunta se entiende tácitamente que está referida a la 1ª vuelta y no encierra para nada un rechazo, es más bien la opción primera. Es obvio que quién tiene decidido votar por Arrate o Frei, no votará por Enríquez. Por lo demás se midió concretamente la evaluación negativa y positiva, y en ambas Enríquez obtiene los mejores resultados.
Busqué infructuosamente la pregunta concreta sobre la elección en 2ª vuelta entre Piñera vs. Enríquez, pero misteriosamente no existe, puesto que jamás se formuló. Sólo hay una referencia a una hipotética 2ª vuelta entre Piñera y Frei, en que los 2/3 de los votos de Enríquez van a Frei. Me parece que aquí se entra en un terreno pantanoso, en la Ciencia ficción.
Hay otro relativo ganador que no aparece, este es el candidato de la Izquierda Jorge Arrate. A pesar que aparece con un 1%, los encuestados se identifican con la coalición que lo proclamó, el Juntos Podemos, en un 7%, faltando además por decidirse un 46%, lo que obviamente lo haría subir si es que se trabaja adecuadamente.
Arrate es conocido por el 53% de los entrevistados, en cambio a Piñera lo conoce el 99%, a Frei el 98% y a Marco Enríquez el 84%. Resulta evidente que se podría ganar mucho terreno haciéndose conocido por todos los electores.
Los chilenos son mayoritariamente de Izquierda, esa es la paradoja. El sistema binominal se encarga de hacer empatar a la Derecha + la Centroderecha que tienen el 20% según los encuestados, con el Centro que ostenta el 13% + la Centro-izquierda y la Izquierda que marcaron un 23%. Existe un 41% que no se define, pero que a la hora de votar sí lo hace.
Arrate debe seducir a la Izquierda concertacionista, debe disputársela en buena ley a Enríquez-Ominami. Me parece que en sus últimas actuaciones ha dejado una buena imagen, ha demostrado su capacidad, ha convencido.
El fenómeno Enríquez- Ominami va más allá de la elección presidencial, si este candidato logra unir en torno a su persona una sólida lista alternativa a la Concertación , podrá beneficiarse con la confianza que el descontento busca canalizar.
Aquellos parlamentarios elegidos de esta díscola lista, llegarán a renovar considerablemente a los apernados en sus sillones parlamentarios, lograrán dar nuevos bríos a un parlamento envejecido, y tal vez, serán catalizadores del genuino cambio, el cambio de verdad que nos lleve al ejercicio auténtico de la democracia.
Atte. René Dintrans A.
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com/
De manera que el prestigio de la firma se juega al final, el mismo día de la elección y no ahora, puesto que aún estamos en el precalentamiento de esta carrera presidencial, en los aprontes, en que el resultado de las encuestas sirven para orientar a los despistados y desorientar a los atentos. Nada tiene de malo entonces entregar mediciones, con sus preguntas y sus respuestas a la vista de todo el mundo. En preguntar no hay engaño.
Como lector frecuente de los titulares de diarios y revistas en quioscos santiaguinos, me pareció que después de los resultados de esta esperada encuesta, las cosas volvían a su lugar, a su viejo y conocido lugar.
Los periódicos del duopolio Copesa-Emol escribían sobre el empate entre Frei y Piñera. En letra chica se consignaba que se trataba de un empate técnico con un margen de error del 3%. De paso el pasquín ABC1 The Clinic, ilustraba su portada en favor del gran beneficiado de los esperados resultados: Eduardo Frei.
Se podría decir, que la candidatura oficialista, es la encarnación del dicho popular que reza: “mejor es diablo conocido que diablo por conocer”.
Es así como el deslavado e insípido Frei, se transforma en agraciado, simpático, preparado, conciliador, sincero, confiable, cercano y seguro de sí mismo. En el tipo que debiera ser reelegido presidente de todas maneras.
Ciertamente que los resultados nos dicen que en esos atributos empata técnicamente con Piñera, pero lo relevante es que ese empate se da, después que Piñera baja 7 puntos y Frei sube los mismos siete. Candidato alcanzado, es candidato ganado.
Esa apreciación de diablo conocido, está compartida perversamente por los polos de las fuerzas sociales que operan en nuestra sociedad: a saber, las elites del gran empresariado por un lado, y las elites de la Izquierda dura.
Diablos desconocidos entonces: el díscolo Marco Enríquez, y el empresario Piñera, este último desconocido en cuanto hipotético controlador del Poder ejecutivo ciertamente.
La ambigüedad política de Marco Enríquez-Ominami descubierta después de presentar a su futuro ministro de Hacienda y de dar a conocer su programa económico privatizador 2.0, lo hizo poner distancia con el polo izquierdo.
Por otro lado, Piñera no da garantía a su sector de poder controlar a las fuerzas sociales que en un futuro gobierno de continuidad de las políticas de Hacienda realizadas en el último cuarto de siglo, sabrán reaccionar con energía, debido a que no están dispuestas a pagar los costos de la crisis, causados por el fracaso del fundamentalismo capitalista aplicado con esmero de alumno aventajado del FMI en nuestra pequeña aldea.
No se crea con todo esto que Marco Enríquez se fue cortado, o que se le desinfló su Zeppelín en plena travesía, nada de eso. Él lidera la menor evaluación negativa, y la mayor evaluación positiva. De modo que puesto en el dilema de la segunda vuelta, él reúne las condiciones necesarias para convencer a un electorado obligado a dirimir entre 2 opciones.
Escuché decir con insistencia a los expertos que Marco había sido condenado a perder en 2ª vuelta puesto que el 58% de los electores no votaría por él. Sin embargo cuando me remití a la pregunta concreta del cuestionario, me encontré con la sorpresa que esa pregunta no estaba referida a un dilema en 2ª vuelta, se preguntaba así a secas, y esa pregunta se entiende tácitamente que está referida a la 1ª vuelta y no encierra para nada un rechazo, es más bien la opción primera. Es obvio que quién tiene decidido votar por Arrate o Frei, no votará por Enríquez. Por lo demás se midió concretamente la evaluación negativa y positiva, y en ambas Enríquez obtiene los mejores resultados.
Busqué infructuosamente la pregunta concreta sobre la elección en 2ª vuelta entre Piñera vs. Enríquez, pero misteriosamente no existe, puesto que jamás se formuló. Sólo hay una referencia a una hipotética 2ª vuelta entre Piñera y Frei, en que los 2/3 de los votos de Enríquez van a Frei. Me parece que aquí se entra en un terreno pantanoso, en la Ciencia ficción.
Hay otro relativo ganador que no aparece, este es el candidato de la Izquierda Jorge Arrate. A pesar que aparece con un 1%, los encuestados se identifican con la coalición que lo proclamó, el Juntos Podemos, en un 7%, faltando además por decidirse un 46%, lo que obviamente lo haría subir si es que se trabaja adecuadamente.
Arrate es conocido por el 53% de los entrevistados, en cambio a Piñera lo conoce el 99%, a Frei el 98% y a Marco Enríquez el 84%. Resulta evidente que se podría ganar mucho terreno haciéndose conocido por todos los electores.
Los chilenos son mayoritariamente de Izquierda, esa es la paradoja. El sistema binominal se encarga de hacer empatar a la Derecha + la Centroderecha que tienen el 20% según los encuestados, con el Centro que ostenta el 13% + la Centro-izquierda y la Izquierda que marcaron un 23%. Existe un 41% que no se define, pero que a la hora de votar sí lo hace.
Arrate debe seducir a la Izquierda concertacionista, debe disputársela en buena ley a Enríquez-Ominami. Me parece que en sus últimas actuaciones ha dejado una buena imagen, ha demostrado su capacidad, ha convencido.
El fenómeno Enríquez- Ominami va más allá de la elección presidencial, si este candidato logra unir en torno a su persona una sólida lista alternativa a la Concertación , podrá beneficiarse con la confianza que el descontento busca canalizar.
Aquellos parlamentarios elegidos de esta díscola lista, llegarán a renovar considerablemente a los apernados en sus sillones parlamentarios, lograrán dar nuevos bríos a un parlamento envejecido, y tal vez, serán catalizadores del genuino cambio, el cambio de verdad que nos lleve al ejercicio auténtico de la democracia.
Atte. René Dintrans A.
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viernes, junio 19, 2009
Breve Historia de la humanidad
La competencia es una lucha feroz, querámoslo o no, es lo que ha hecho posible que esas formas macro moleculares conocidas por el público como ADN hayan proyectado en última instancia, una imagen muy familiar para nosotros que identificamos como especie humana. Nuestro primer acto consciente, privativo de nuestra estirpe, ha sido el tomar nota de aquella lucha sin cuartel. Realidad que no debiera escandalizar a nadie.
Simultáneamente con el reconocimiento de ese fenómeno, nace el primer sueño, que consiste en evitar la suerte que el destino nos había preparado.
Comenzamos por hablar, por transformar las cosas. Luego a fabricar los instrumentos pertinentes, a organizarnos de algún modo, a cuidar nuestra salud y auxiliarnos.
Nosotros mismos hicimos el fuego, en fin, hicimos tanta cosa.
Paralelamente otros hacían lo mismo, lo que a la larga se transformó en amenaza, que hubo que zanjar con algunos homicidios, que con el tiempo aceptamos, bajo el pretexto de no sucumbir bajo el peso de nuestra incipiente Historia.
Nuestras vidas pusimos en las manos de señores, reyes, papas y emperadores. Hicimos un pacto, a la medida de nuestras miserias.
Obviando algunos detalles, la vida transcurrió sin sobresaltos: el mismo buey, en la misma yunta que abría la tierra, los mismos hombres construyendo pirámides. Los mismos, levantando ciudades ladrillo por ladrillo, y pintando sin prisa el cielo de las basílicas.
Hoja por hoja, la sabiduría precipitó en la ciénaga de los siglos. Y así después de mucho, se conoció el fruto de la creación humana:
la máquina.
Cuya existencia no habría sido posible, sin la condición de que el mundo la necesitara. Sí o sí, así fue la cosa.
En este punto comenzaron las alteraciones al ritmo ancestral, el hombre copió de la Naturaleza las leyes que presumía regían su conducta social. Y la proclamó ley.
La mano invisible comenzó a dictar las reglas, lo que a la larga suscitó ciertas convulsiones en el orden de los elementos involucrados de esta nueva la sociedad.
Un sabio nos decía que a nosotros más que a él, nos había tocado vivir el momento crucial de la Historia. Nos indicó el momento, el punto de inflexión en que el poder humano daba por iniciada su loca carrera, haciéndose “asintótica” al eje de las Y, recuerdo que decía.
No mucho tiempo ha transcurrido, y la lucha ha alcanzado mayor fiereza. El globo terráqueo ya no es capaz de dar solución a las crecientes necesidades de consumo de infinitos bienes y servicios. Se anuncia el fin de la Historia , el monoteísmo de mercado se proclama como la única religión posible sobre otras que se derrumban cual muros repentinamente carcomidos en sus sólidas bases.
Los dados ya fueron echados, muchos piensan que estamos al borde del abismo, y la verdad sea dicha, es que llevamos unas cuantas décadas cayendo hacia el silencio.
Estas mismas palabras, no tienen más efecto, que las lágrimas que caen sobre una página en blanco.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com/
Simultáneamente con el reconocimiento de ese fenómeno, nace el primer sueño, que consiste en evitar la suerte que el destino nos había preparado.
Comenzamos por hablar, por transformar las cosas. Luego a fabricar los instrumentos pertinentes, a organizarnos de algún modo, a cuidar nuestra salud y auxiliarnos.
Nosotros mismos hicimos el fuego, en fin, hicimos tanta cosa.
Paralelamente otros hacían lo mismo, lo que a la larga se transformó en amenaza, que hubo que zanjar con algunos homicidios, que con el tiempo aceptamos, bajo el pretexto de no sucumbir bajo el peso de nuestra incipiente Historia.
Nuestras vidas pusimos en las manos de señores, reyes, papas y emperadores. Hicimos un pacto, a la medida de nuestras miserias.
Obviando algunos detalles, la vida transcurrió sin sobresaltos: el mismo buey, en la misma yunta que abría la tierra, los mismos hombres construyendo pirámides. Los mismos, levantando ciudades ladrillo por ladrillo, y pintando sin prisa el cielo de las basílicas.
Hoja por hoja, la sabiduría precipitó en la ciénaga de los siglos. Y así después de mucho, se conoció el fruto de la creación humana:
la máquina.
Cuya existencia no habría sido posible, sin la condición de que el mundo la necesitara. Sí o sí, así fue la cosa.
En este punto comenzaron las alteraciones al ritmo ancestral, el hombre copió de la Naturaleza las leyes que presumía regían su conducta social. Y la proclamó ley.
La mano invisible comenzó a dictar las reglas, lo que a la larga suscitó ciertas convulsiones en el orden de los elementos involucrados de esta nueva la sociedad.
Un sabio nos decía que a nosotros más que a él, nos había tocado vivir el momento crucial de la Historia. Nos indicó el momento, el punto de inflexión en que el poder humano daba por iniciada su loca carrera, haciéndose “asintótica” al eje de las Y, recuerdo que decía.
No mucho tiempo ha transcurrido, y la lucha ha alcanzado mayor fiereza. El globo terráqueo ya no es capaz de dar solución a las crecientes necesidades de consumo de infinitos bienes y servicios. Se anuncia el fin de la Historia , el monoteísmo de mercado se proclama como la única religión posible sobre otras que se derrumban cual muros repentinamente carcomidos en sus sólidas bases.
Los dados ya fueron echados, muchos piensan que estamos al borde del abismo, y la verdad sea dicha, es que llevamos unas cuantas décadas cayendo hacia el silencio.
Estas mismas palabras, no tienen más efecto, que las lágrimas que caen sobre una página en blanco.
Atte. René Dintrans
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domingo, junio 14, 2009
Un debate necesario: diferencias & coincidencias
El fenómeno Enríquez-Ominami, la promesa del bicentenario, el joven pretendiente al sillón de O’Higgins, el inventor de la política 2.0 (dos-punto-cero), la esperanza de los desesperanzados, la figura emergente en el marasmo político imperante, el hombre que será tal vez el próximo Presidente de la República de Chile, el que insistentemente quiere debatir ideas, el que quiere poner sobre la mesa las diferencias que tiene con los políticos tradicionales, el que tiene aparentemente un lado oscuro, sobre el cual es necesario iluminar, debatir. A saber: las coincidencias con esos mismos políticos tradicionales.
Resultaría de mucha utilidad para el público elector, sobre todo para el elector progresista, saber en qué coincide Marco Enríquez con los políticos viejos, en qué coincide con lo que ya se ha probado, puesto que de lo que se conoce es precisamente que podemos tener un juicio. De lo nuevo, lo novedoso, sólo podemos hacernos ilusiones.
Empecemos por el modelo económico que se ha implementado y dirigido a través de los últimos ministros de Hacienda, desde Büchi hasta Velasco.
¿se trata del dos-punto-cero del modelo ultraliberal?
La llamada flexibilidad laboral está contemplada en su próximo gobierno, así lo consigna la publicación de su programa económico, sin embargo es necesario el debate mediático, ante las cámaras de TV, enfrentado con sus contendores que no coinciden con su programa económico, con todo el mundo escuchando lo que pretende hacer o “perfeccionar” este próximo presidente.
El trabajador que recibe el sueldo mínimo es víctima de una política pública cero-punto-cero. Congelar su monto, como lo han hecho saber la semana pasada los dirigentes empresariales, es bajar de cero, es estar bajo ese límite ya indigno, que el obispo Goic se encargó de ilustrarnos para vergüenza de la clase política y de los dirigentes sindicales. Congelar significa disminuir, puesto que no se contempla la corrección monetaria de acuerdo al IPC.
Si queremos una política dos-punto-cero, los derechos de los trabajadores deben estar a ese mismo nivel, y los derechos políticos de los ciudadanos también: nivel dos-punto-cero, de otro modo es imposible llevar a cabo tal política. Si no se elimina el sistema binominal que facilita el predominio empresarial, y si no se restituyen los derechos de los trabajadores que tenían antes del golpe de Estado del 73, no podemos hablar de política de nivel superior. Se dice que Enríquez no habla nada de eso, si no que más bien, pretende derogar derechos que sobrevivieron a la dictadura y a las 2 décadas de Concertación, vale decir: indemnización por años de servicio, jornada laboral, etc.
Si la Concertación logró implementar el modelo económico neoliberal en el nivel uno-punto-cero, fue posible por la condición cero-punto-cero de los derechos de los trabajadores, que carecían de una ley o le era insuficiente para defenderse de los voraces empresarios. El progreso económico que ostenta Chile, se ha hecho en detrimento del ingreso del trabajador chileno. La desigualdad del ingreso en Chile, es una de las más altas del mundo. Las políticas de Hacienda se hicieron en contra de una clase social, la clase trabajadora.
Fue la propia presidenta Bachelet la que dijo que el costo de la crisis no lo iban a pagar los trabajadores. ¿En qué quedamos entonces?
El trabajador sigue siendo el recurso para salvar, se le expone públicamente entre la espada y la pared: si no queremos aumentar el desempleo, flexibilicemos los derechos de los trabajadores, o lo que es lo mismo bajemos aún más el ingreso de los trabajadores.
Sigamos entonces con que el pez más grande se come al más chico. La gran empresa se come a la Pyme , y la Pyme se come al obrero. El único dato que hay que tener a la vista, es que nuestra economía no es el amplio océano, es más bien un largo y angosto acuario en que los peces grandes terminarán por comerse todo.
El pueblo de Chile tiene derecho a asistir a un debate entre los candidatos, tiene derecho a saber cuales son las diferencias de los candidatos en competencia, pero también tiene derecho a saber cuales son sus coincidencias.
Si Marco Enríquez- Ominami quiere debatir, entonces que dé el ejemplo. Empecemos a debatir con Arrate, Navarro y Zaldívar, empecemos a aclararle la película al electorado progresista.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
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Antes que Marco Enríquez sobrepase a Frei: lista parlamentaria única
Si desconfiamos en lo que afirman las encuestas, puesto que es sabido el poder de manipulación que se ejerce sobre los encuestados, debiéramos al menos observar con cautela, el efecto que el resultado de estas tiene sobre el electorado. Sin embargo, no se puede tapar el sol con un dedo, existe un hecho: Marco Enríquez es un serio pretendiente al sillón presidencial. Este relevante hecho, ha causado efecto sobre las otras candidaturas.
Si antes lo miraban con desdén, ahora lo combaten evitando el debate de ideas; es un serio peligro para las 2 candidaturas establecidas.
Que me disculpe el estimado lector por citar notas de mi autoría, solamente quisiera demostrar empíricamente la eficacia predictiva de la metodología con que trabajo, a saber: el sentido común y simple de las cosas.
La primera escrita el 1º de Mayo recién pasado en que planteo con 45 días de anticipación en su primer párrafo el dilema que se está dando en este momento, y la otra hace 2 meses, cuando en el misceláneo de TV “Tollorrancio Cero” con risitas irónicas y resoplidos desdeñosos tocaban tangencialmente esta candidatura que consideraban irrelevante, entonces poníamos sobre la mesa, la necesidad de tomar en serio esta opción.
Ahora, con el 20% alcanzado por Enríquez en la última encuesta, cuando ni siquiera inscribe su candidatura, está adelantando una noticia que nos dejará perplejos, ya no se trata que sobrepasará a Frei en las encuestas próximas, si no irá más allá, lo derrotará holgadamente en la primera vuelta.
A todo esto, personalmente Enríquez no me convence, estoy con Jorge Arrate. La Izquierda no debe desperfilarse con los movimientos que se suceden entre los que han estado gobernando por 2 décadas, debe mantener su carácter y vinculación con los pobres, los estudiantes, los débiles, y los humillados, dentro de los cuales se encuentran los trabajadores de Chile ciertamente.
La Izquierda debe fortalecer relaciones con las otras fuerzas políticas marginales, no debe enfrentarlas, puesto que la lucha se está dando dentro de la Concertación. El fenómeno de recambio, de rebeldía, es un fenómeno de trasvasije que atañe en forma principal al electorado de la Concertación.
Existe repudio generalizado hacia la forma en que se han hecho las cosas, el control político ha ahogado a la propia Concertación y Enríquez-Ominami, es depositario de ese clamor popular, nos guste o nos disguste.
De manera que considero pertinente, propiciar un trato respetuoso entre los candidatos en disputa, no hay que perder de vista que existe la 2ª vuelta, en que será necesario que las fuerzas progresistas apoyen decididamente a aquel que gane en su sector en la primera.
Verdaderamente proponer levantar una lista única parlamentaria, a pesar de que sería la manera óptima de vivir los vicios del sistema binominal, es un despropósito. Un despropósito teniendo a la vista la realidad: todos quieren ser candidatos a diputados y senadores, especialmente los que ya lo son, y solamente hay cabida para 2 por circunscripción y distrito respectivamente. Nadie quiere dar un paso a un lado, predomina el interés personal sobre el general.
Sería ingenuo apelar a la generosidad, a la prudencia, al más alto sentido cívico. A la sensatez..
Sin embargo es un imperativo, que los disidentes, los díscolos y los excluidos, converjan en una sola lista si no queremos una debacle en la próxima configuración en el Congreso Nacional. Mal que mal, es el poder del Estado que hace las leyes que nos obligan a todos.
Sabemos de sobra como manejan los conflictos y los acuerdos los próceres de la Concertación, los hemos visto contra los empleados públicos, contra los profesores, y ahora contra los secundarios. Primero los descalifican, los debilitan, intentan dividirlos, hacen montajes, mienten, y finalmente ceden con un lastre de pérdidas innecesarias. Luego hacen trampa cumpliendo a medias.
Este escenario no es posible crearlo con marqueting o con encuestas truchas, puesto que es el escenario de la realidad. La Derecha hace lo suyo por su parte, es evidente que han inflado a Enríquez en los medios de comunicación que dominan sin contrapeso, pero seamos sensatos, el fenómeno Marco no es un invento de la Derecha.
Ya será el turno de Enríquez en la segunda vuelta, ya dirán que es muy joven e inexperto, que no se le puede entregar los destinos de la Nación a un niño, etc, etc. Apelarán al electorado conservador de Frei, les harán proposiciones deshonestas. Habrá actos obscenos. Traiciones.
Creer que para la Derecha es más fácil vencer a Enríquez que a Frei en la segunda vuelta es una arbitrariedad. Se decía en las elecciones en USA que para el candidato republicano era más fácil vencer a un negro que a La Clinton, la Historia reciente se encargó de desmentir esa antojadiza premisa. En Chile se volverá a desmentir.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com
Si antes lo miraban con desdén, ahora lo combaten evitando el debate de ideas; es un serio peligro para las 2 candidaturas establecidas.
Que me disculpe el estimado lector por citar notas de mi autoría, solamente quisiera demostrar empíricamente la eficacia predictiva de la metodología con que trabajo, a saber: el sentido común y simple de las cosas.
La primera escrita el 1º de Mayo recién pasado en que planteo con 45 días de anticipación en su primer párrafo el dilema que se está dando en este momento, y la otra hace 2 meses, cuando en el misceláneo de TV “Tollorrancio Cero” con risitas irónicas y resoplidos desdeñosos tocaban tangencialmente esta candidatura que consideraban irrelevante, entonces poníamos sobre la mesa, la necesidad de tomar en serio esta opción.
Ahora, con el 20% alcanzado por Enríquez en la última encuesta, cuando ni siquiera inscribe su candidatura, está adelantando una noticia que nos dejará perplejos, ya no se trata que sobrepasará a Frei en las encuestas próximas, si no irá más allá, lo derrotará holgadamente en la primera vuelta.
A todo esto, personalmente Enríquez no me convence, estoy con Jorge Arrate. La Izquierda no debe desperfilarse con los movimientos que se suceden entre los que han estado gobernando por 2 décadas, debe mantener su carácter y vinculación con los pobres, los estudiantes, los débiles, y los humillados, dentro de los cuales se encuentran los trabajadores de Chile ciertamente.
La Izquierda debe fortalecer relaciones con las otras fuerzas políticas marginales, no debe enfrentarlas, puesto que la lucha se está dando dentro de la Concertación. El fenómeno de recambio, de rebeldía, es un fenómeno de trasvasije que atañe en forma principal al electorado de la Concertación.
Existe repudio generalizado hacia la forma en que se han hecho las cosas, el control político ha ahogado a la propia Concertación y Enríquez-Ominami, es depositario de ese clamor popular, nos guste o nos disguste.
De manera que considero pertinente, propiciar un trato respetuoso entre los candidatos en disputa, no hay que perder de vista que existe la 2ª vuelta, en que será necesario que las fuerzas progresistas apoyen decididamente a aquel que gane en su sector en la primera.
Verdaderamente proponer levantar una lista única parlamentaria, a pesar de que sería la manera óptima de vivir los vicios del sistema binominal, es un despropósito. Un despropósito teniendo a la vista la realidad: todos quieren ser candidatos a diputados y senadores, especialmente los que ya lo son, y solamente hay cabida para 2 por circunscripción y distrito respectivamente. Nadie quiere dar un paso a un lado, predomina el interés personal sobre el general.
Sería ingenuo apelar a la generosidad, a la prudencia, al más alto sentido cívico. A la sensatez..
Sin embargo es un imperativo, que los disidentes, los díscolos y los excluidos, converjan en una sola lista si no queremos una debacle en la próxima configuración en el Congreso Nacional. Mal que mal, es el poder del Estado que hace las leyes que nos obligan a todos.
Sabemos de sobra como manejan los conflictos y los acuerdos los próceres de la Concertación, los hemos visto contra los empleados públicos, contra los profesores, y ahora contra los secundarios. Primero los descalifican, los debilitan, intentan dividirlos, hacen montajes, mienten, y finalmente ceden con un lastre de pérdidas innecesarias. Luego hacen trampa cumpliendo a medias.
Este escenario no es posible crearlo con marqueting o con encuestas truchas, puesto que es el escenario de la realidad. La Derecha hace lo suyo por su parte, es evidente que han inflado a Enríquez en los medios de comunicación que dominan sin contrapeso, pero seamos sensatos, el fenómeno Marco no es un invento de la Derecha.
Ya será el turno de Enríquez en la segunda vuelta, ya dirán que es muy joven e inexperto, que no se le puede entregar los destinos de la Nación a un niño, etc, etc. Apelarán al electorado conservador de Frei, les harán proposiciones deshonestas. Habrá actos obscenos. Traiciones.
Creer que para la Derecha es más fácil vencer a Enríquez que a Frei en la segunda vuelta es una arbitrariedad. Se decía en las elecciones en USA que para el candidato republicano era más fácil vencer a un negro que a La Clinton, la Historia reciente se encargó de desmentir esa antojadiza premisa. En Chile se volverá a desmentir.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com
lunes, junio 08, 2009
miércoles, junio 03, 2009
Hagamos una cosa bien hecha
Una vez leí que Michael Moore se había arrepentido de apoyar a un candidato alternativo, no apoyó a Al Gore que disputaba con Bush la presidencia de USA, no quiso acceder al chantaje que le reclamaban sus amigos demócratas, y se sentía algo responsable por haber facilitado uno de los gobiernos más sanguinarios y nefastos de toda la historia de EEUU, ya que ese pequeño porcentaje que alcanzó su candidato y el afán en que ello se gastó, bien podría haber cambiado la Historia de la humanidad.
Afortunadamente en Chile existe la segunda vuelta, de modo que es posible contener el chantaje, es posible y hay tiempo para sincerarse antes de llegar a decidir el voto final.
Verdaderamente resulta grosero el llamado de Escalona a mantener la fidelidad a los postulados de la Concertación, y resultan conmovedoras en cambio las palabras de Eduardo Frei por mantener la bandera de su quijotesca candidatura al tope.
No es necesario consignar aquí la responsabilidad del senador Escalona que le ha cabido en el deterioro de las relaciones en el interior de la alianza oficialista, él es el máximo exponente, la personificación, el catalizador de la situación que vivimos actualmente.
Él ha sido muy torpe, y la única alternativa que le concede la decencia, es la de seguir el ejemplo del compañero Altamirano: el ostracismo.
Si Frei cree sinceramente que todo se va a la cresta, que la Concertación se va literalmente a la cresta como afirma categóricamente el camarada Caco Latorre, si Camilo Escalona se pone a hablar huevadas, entonces hagamos una cosa bien hecha:
Sinceremos nos.
Si se trata que nos encontramos verdaderamente en el dilema de la vida o la muerte, ¿entonces por qué humillar a los Humanistas hasta el límite?
¿Por qué esa falta de delicadeza?
¿Por qué humillar a los profesores para pagarles el bono SAE, por qué ese afán de quebrar el movimiento popular?
¿Por qué esa obsesión por debilitar siempre al pueblo?
¿Está acaso en el manual de los cortapalos eso de extremar las cosas hasta malograrlas?
¿Acaso el cínico no dijo una vez que era necesario escuchar la voz del pueblo cuando necesitó sus votos para ganarle a Lavín?
Vamos por partes, si queremos entendernos: borrón y cuenta nueva.
Convoquemos a un gran pacto nacional, por un lado la Concertación, con su candidato Eduardo Frei, que no debe por ningún motivo aflojar el centro político que es la obsesión de Piñera, y por otro lado los candidatos de la disidencia no derechista, vale decir: Zaldívar, Marco Enríquez, Alejandro Navarro y Jorge Arrate.
Este pacto tendría como su mínimo común múltiplo, una lista parlamentaria única.
Tal lista, ya que las exigencias del binominal no acepta más de 2 candidatos por lista, sería: uno para la Concertación, y otro para los disidentes.
De otra manera, no veo por ningún lado que le podamos a ganar a la Derecha.
Juega Concertación.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com/
Afortunadamente en Chile existe la segunda vuelta, de modo que es posible contener el chantaje, es posible y hay tiempo para sincerarse antes de llegar a decidir el voto final.
Verdaderamente resulta grosero el llamado de Escalona a mantener la fidelidad a los postulados de la Concertación, y resultan conmovedoras en cambio las palabras de Eduardo Frei por mantener la bandera de su quijotesca candidatura al tope.
No es necesario consignar aquí la responsabilidad del senador Escalona que le ha cabido en el deterioro de las relaciones en el interior de la alianza oficialista, él es el máximo exponente, la personificación, el catalizador de la situación que vivimos actualmente.
Él ha sido muy torpe, y la única alternativa que le concede la decencia, es la de seguir el ejemplo del compañero Altamirano: el ostracismo.
Si Frei cree sinceramente que todo se va a la cresta, que la Concertación se va literalmente a la cresta como afirma categóricamente el camarada Caco Latorre, si Camilo Escalona se pone a hablar huevadas, entonces hagamos una cosa bien hecha:
Sinceremos nos.
Si se trata que nos encontramos verdaderamente en el dilema de la vida o la muerte, ¿entonces por qué humillar a los Humanistas hasta el límite?
¿Por qué esa falta de delicadeza?
¿Por qué humillar a los profesores para pagarles el bono SAE, por qué ese afán de quebrar el movimiento popular?
¿Por qué esa obsesión por debilitar siempre al pueblo?
¿Está acaso en el manual de los cortapalos eso de extremar las cosas hasta malograrlas?
¿Acaso el cínico no dijo una vez que era necesario escuchar la voz del pueblo cuando necesitó sus votos para ganarle a Lavín?
Vamos por partes, si queremos entendernos: borrón y cuenta nueva.
Convoquemos a un gran pacto nacional, por un lado la Concertación, con su candidato Eduardo Frei, que no debe por ningún motivo aflojar el centro político que es la obsesión de Piñera, y por otro lado los candidatos de la disidencia no derechista, vale decir: Zaldívar, Marco Enríquez, Alejandro Navarro y Jorge Arrate.
Este pacto tendría como su mínimo común múltiplo, una lista parlamentaria única.
Tal lista, ya que las exigencias del binominal no acepta más de 2 candidatos por lista, sería: uno para la Concertación, y otro para los disidentes.
De otra manera, no veo por ningún lado que le podamos a ganar a la Derecha.
Juega Concertación.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
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martes, mayo 26, 2009
El voto entre falsos dilemas
La frustración de los pobres de Chile, que cada vez son más pobres y más débiles con relación a los ricos que cada vez son más ricos y más poderosos, ha transformado en borrosa la visión que el pueblo tiene de sí mismo. Tal es el campo visual del pueblo de Chile que debe ir en diciembre con la cadencia propia de un rebaño a emitir su voto bajo la ya acostumbrada fórmula binominal ( 2 listas, 2 candidatos por lista, para elegir 1 diputado para 2 cupos y 1 senador para 2 cupos) que provoca la distorsión de la voluntad popular que finalmente termina favoreciendo a la clase alta instalada transversalmente en el control de los poderes del Estado.
Se ha escrito demasiado sobre el tema, y no se ha hecho nada relevante para cambiarlo. Queda claro que no es prioridad para las elites cambiar el sistema electoral, cerrojo que impide al pueblo ejercer la soberanía y vivir auténticamente la democracia.
Últimamente se ha abordado el tema con la frase “no a la exclusión”, como si se tratase de reparar con “algo de justicia” una situación anómala para todos evidente. Ciertamente que quienes facilitan ese camino pretenden además de obtener algunos dividendos electorales, rodearse con una aureola de generosidad y de altura de miras que llega sospechosamente con 20 años de retraso.
Aquí no hay un problema de “justicia versus injusticia”, no es que el sistema binominal sea injusto, el asunto es que tal sistema electoral es ajeno a la democracia, independientemente de que sea injusto o no.
La exclusión es una de las varias consecuencias del sistema electoral imperante, diseñado por la materia gris de Pinochet materializada en los colaboradores civiles que disponía, devenidos con el tiempo en “Alianza por Chile”, en la Derecha de siempre.
De manera que es un falso dilema: exclusión versus inclusión. El dilema es democracia versus control de las elites. Corresponde reflexionar sobre este probadamente auténtico dilema si queremos alcanzar un poco de claridad.
Se trata de la representatividad de los cargos públicos elegidos por votación popular, ésta, en un sistema democrático genuino, debe corresponder fielmente a las preferencias proporcionales de los electores. No quisiera ahondar en el tema, el sistema binominal es para todos conocido, especialmente por sus impulsores; se trata de una quemante burla al pueblo que se acepta casi con naturalidad.
Para peor, los excluidos levantan proyectos rimbombantes tales como Asambleas Constituyentes, Constituciones singulares, con diversos tópicos ideológicos que incluyen además cuestiones morales llamadas valóricas. Todos estos impracticables por cierto, virtuales, puesto que no hay posibilidad alguna de que tengan existencia en la realidad. Es imposible convocarlas, realizarlas. Es ocioso discutirlas.
Con tales propuestas, sólo se consigue desviar la atención popular hacia unas ideas que parecen dignas, bien estructuradas. Ideas que simulan hacerse cargo del problema planteado ante la sociedad, y que desde el inicio de la transición aún no se han resuelto, alejando del entendimiento el problema principal.
El sistema electoral vigente debiera estar en tela de juicio permanentemente, su peculiar forma antidemocrática debiera denunciarse en todos los foros, en todas las elecciones, por todos los candidatos que tengan claridad y vocación democrática. Aquí está la llave que inexplicablemente se esconde al pueblo.
Aquí es donde deben centrarse las energías disponibles, el resto vendrá, si es que viene, como consecuencia de obtener lo primero. Lo demás es bruma, fuegos de artificio, justificaciones.
Todo cambio hacia un Chile mejor, más armónico, más desarrollado en su cultura y tolerancia, pasa por el cambio de sistema para elegir a sus representantes. El país es de todos, y todos debemos estar aquí representados.
Existe otro dilema planteado, que también emerge en medio de la confusión, y es el siguiente: “mercado versus Estado”. Nada más falso que contraponer dos ideas de distinta índole, de distinta naturaleza. El mercado es un instrumento que se interviene introduciendo algunas regulaciones o se deja a su libre albedrío que es otra manera de intervención. El Estado en cambio es una institución que monopoliza la fuerza, es una condición, un mecanismo político que puede intervenir o no los instrumentos que dispone. El Estado tiene una dirección y un sentido.
Es así como quienes consideran estar más a la Izquierda, y de acuerdo a los últimos fracasos del capitalismo que nos tenía a las puertas del paraíso del consumo, a un paso de gozar de la opulencia tal como lo hacen los ricos, consideran de buen tono exigir más Estado. Como si el todopoderoso Estado hubiera andado de paseo en las últimas décadas.
Decir que se necesita más Estado en el Chile actual es un contrasentido para el que es de Izquierda, puesto que el Estado está íntimamente comprometido con el poder de quienes se sirven de él, con los poderosos señores dueños del capital financiero entre otros.
El Estado oprime a los débiles limitando sus mecanismos de respuesta, en este caso, sus formas naturales de organización, sus sindicatos. Reprimiendo brutalmente sus manifestaciones de rebeldía y protesta. Reduciendo drásticamente su representación política con sistemas electorales abyectos.
El mantenimiento del vergonzoso sistema electoral que nos obliga, es consecuencia de la bestial usurpación de las instituciones del Estado, de su absoluta toma de control por las fuerzas armadas, que se pusieron al servicio de los poderosos que se sentían amenazados por los avances alcanzados por el pueblo que les disputaba peligrosamente el poder, poder que desde siempre han sentido como de su exclusivo usufructo. He ahí su natural gratitud con quienes se los restituyeron.
Destruyeron para conseguirlo la sede del Poder Ejecutivo de donde salió muerto el Presidente de la República, clausuraron el Congreso Nacional, sede del Poder Legislativo, y solamente mantuvieron el Poder Judicial controlando las decisiones de sus jueces bajo amenaza. Recuperaron el control de los tres clásicos poderes del Estado y logran su control hasta nuestros días, ahora con un rostro más civilizado, el de la elite culta e impecable que maneja sin contrapeso el Estado, el Estado burgués.
La usurpación de los fondos previsionales de los trabajadores, de los pensionados, sólo es posible por medio de la fuerza del Estado. La ley ha sido hecha en contra de los trabajadores, no se les permite defenderse, los han debilitado, los han humillado. La ley es el Estado.
Y esa ley es la que no permite modificar la forma de elegir a diputados y senadores, puesto que senadores y diputados elegidos mediante un sistema que distorsiona los porcentajes de los votos obtenidos en las urnas serán diputados y senadores distorsionados en su conjunto, que jamás van a concurrir con los 2/3 que se necesita para modificarlo aunque durante 20 años el pueblo mayoritariamente a través de sus votos ha manifestado la voluntad de modificar el sistema en cuestión.
Aquí es donde está instalado el vicio de la ley, que hace inmodificable el sistema diseñado para mantenerla. La ley está por sobre la voluntad del pueblo siendo que la soberanía radica en el pueblo.
A todo esto, por volvernos críticos por unos momentos, no hemos considerado un comentario sobre la próxima elección del presidente de la República de Chile. Damos por hecho que se va a definir en una segunda vuelta, y de ésta elección doble, fijamos nuestra atención en el Senado y la Cámara de Diputados.
Lo novedoso de las elecciones parlamentarias de diciembre próximo, es que se va a poner a prueba el sistema electoral enfrentado a tres bandas, y no con el diseño tradicional de la Concertación que se enfrentaba con la Derecha a 2 bandas.
La fuerza de los hechos obliga a poner atención en como se organiza la disidencia al oficialismo, incluyendo al PC que a pesar de ser disidente, subsiste extrañamente en un pacto instrumental con la Concertación.
El líder no proclamado de esta tercera fuerza emergente es Marco Enríquez-Ominami, que recluta adherentes principalmente en la Concertación y últimamente en el campo de la Derecha.
Resulta evidente que los pasos que ha dado el joven candidato para seducir a ese sector al dar a conocer sus pretensiones de enajenar el 5% de la propiedad de Codelco ha sido una forma de tomar distancia con la Izquierda para ganar terreno en la Derecha. Y ha logrado las 2 cosas, para la Izquierda es intragable ese propósito, Codelco es propiedad del pueblo de Chile, el Estado solamente lo administra, no está a la venta.
Lo que mantiene entonces el entusiasmo en este fenómeno disidente, no es la ilusión de que Enríquez- Ominami llegue a disputar la 2ª vuelta, sino que inequívocamente, es en su capacidad política para estructurar en torno a su figura una lista amplia que dé cabida a la elección de diputados y senadores díscolos principalmente del PS y DC, y posiblemente de la Izquierda más radical si es que los integran en la lista.
A simple vista se puede concluir que va a ser muy difícil con este esquema que la Concertación o la Derecha doble llevándose la canasta completa, y que en ciertos distritos o circunscripciones, en algunos más que en los antiguos doblajes de la Concertación, la Derecha llegará tercera.
Seguramente no habrá grandes cambios en la correlación de fuerzas entre Derecha versus Concertación + Disidentes. Las elites seguirán teniendo el control puesto que no hay un cambio en el sistema electoral que asegura su predominio. Pero algo habrá cambiado.
Será más entretenida la elección parlamentaria, habrá una reasignación de fuerzas de centro y progresistas, unos tendrán que tener humildad, otros grandeza, puesto que díscolos y Concertación momentáneamente separados, tendrán necesariamente que re-unirse, juntarse, porque sigue siendo cierto que juntos se puede más, sobre todo, si es que logran elegir al Presidente.
Atentamente René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com/
Se ha escrito demasiado sobre el tema, y no se ha hecho nada relevante para cambiarlo. Queda claro que no es prioridad para las elites cambiar el sistema electoral, cerrojo que impide al pueblo ejercer la soberanía y vivir auténticamente la democracia.
Últimamente se ha abordado el tema con la frase “no a la exclusión”, como si se tratase de reparar con “algo de justicia” una situación anómala para todos evidente. Ciertamente que quienes facilitan ese camino pretenden además de obtener algunos dividendos electorales, rodearse con una aureola de generosidad y de altura de miras que llega sospechosamente con 20 años de retraso.
Aquí no hay un problema de “justicia versus injusticia”, no es que el sistema binominal sea injusto, el asunto es que tal sistema electoral es ajeno a la democracia, independientemente de que sea injusto o no.
La exclusión es una de las varias consecuencias del sistema electoral imperante, diseñado por la materia gris de Pinochet materializada en los colaboradores civiles que disponía, devenidos con el tiempo en “Alianza por Chile”, en la Derecha de siempre.
De manera que es un falso dilema: exclusión versus inclusión. El dilema es democracia versus control de las elites. Corresponde reflexionar sobre este probadamente auténtico dilema si queremos alcanzar un poco de claridad.
Se trata de la representatividad de los cargos públicos elegidos por votación popular, ésta, en un sistema democrático genuino, debe corresponder fielmente a las preferencias proporcionales de los electores. No quisiera ahondar en el tema, el sistema binominal es para todos conocido, especialmente por sus impulsores; se trata de una quemante burla al pueblo que se acepta casi con naturalidad.
Para peor, los excluidos levantan proyectos rimbombantes tales como Asambleas Constituyentes, Constituciones singulares, con diversos tópicos ideológicos que incluyen además cuestiones morales llamadas valóricas. Todos estos impracticables por cierto, virtuales, puesto que no hay posibilidad alguna de que tengan existencia en la realidad. Es imposible convocarlas, realizarlas. Es ocioso discutirlas.
Con tales propuestas, sólo se consigue desviar la atención popular hacia unas ideas que parecen dignas, bien estructuradas. Ideas que simulan hacerse cargo del problema planteado ante la sociedad, y que desde el inicio de la transición aún no se han resuelto, alejando del entendimiento el problema principal.
El sistema electoral vigente debiera estar en tela de juicio permanentemente, su peculiar forma antidemocrática debiera denunciarse en todos los foros, en todas las elecciones, por todos los candidatos que tengan claridad y vocación democrática. Aquí está la llave que inexplicablemente se esconde al pueblo.
Aquí es donde deben centrarse las energías disponibles, el resto vendrá, si es que viene, como consecuencia de obtener lo primero. Lo demás es bruma, fuegos de artificio, justificaciones.
Todo cambio hacia un Chile mejor, más armónico, más desarrollado en su cultura y tolerancia, pasa por el cambio de sistema para elegir a sus representantes. El país es de todos, y todos debemos estar aquí representados.
Existe otro dilema planteado, que también emerge en medio de la confusión, y es el siguiente: “mercado versus Estado”. Nada más falso que contraponer dos ideas de distinta índole, de distinta naturaleza. El mercado es un instrumento que se interviene introduciendo algunas regulaciones o se deja a su libre albedrío que es otra manera de intervención. El Estado en cambio es una institución que monopoliza la fuerza, es una condición, un mecanismo político que puede intervenir o no los instrumentos que dispone. El Estado tiene una dirección y un sentido.
Es así como quienes consideran estar más a la Izquierda, y de acuerdo a los últimos fracasos del capitalismo que nos tenía a las puertas del paraíso del consumo, a un paso de gozar de la opulencia tal como lo hacen los ricos, consideran de buen tono exigir más Estado. Como si el todopoderoso Estado hubiera andado de paseo en las últimas décadas.
Decir que se necesita más Estado en el Chile actual es un contrasentido para el que es de Izquierda, puesto que el Estado está íntimamente comprometido con el poder de quienes se sirven de él, con los poderosos señores dueños del capital financiero entre otros.
El Estado oprime a los débiles limitando sus mecanismos de respuesta, en este caso, sus formas naturales de organización, sus sindicatos. Reprimiendo brutalmente sus manifestaciones de rebeldía y protesta. Reduciendo drásticamente su representación política con sistemas electorales abyectos.
El mantenimiento del vergonzoso sistema electoral que nos obliga, es consecuencia de la bestial usurpación de las instituciones del Estado, de su absoluta toma de control por las fuerzas armadas, que se pusieron al servicio de los poderosos que se sentían amenazados por los avances alcanzados por el pueblo que les disputaba peligrosamente el poder, poder que desde siempre han sentido como de su exclusivo usufructo. He ahí su natural gratitud con quienes se los restituyeron.
Destruyeron para conseguirlo la sede del Poder Ejecutivo de donde salió muerto el Presidente de la República, clausuraron el Congreso Nacional, sede del Poder Legislativo, y solamente mantuvieron el Poder Judicial controlando las decisiones de sus jueces bajo amenaza. Recuperaron el control de los tres clásicos poderes del Estado y logran su control hasta nuestros días, ahora con un rostro más civilizado, el de la elite culta e impecable que maneja sin contrapeso el Estado, el Estado burgués.
La usurpación de los fondos previsionales de los trabajadores, de los pensionados, sólo es posible por medio de la fuerza del Estado. La ley ha sido hecha en contra de los trabajadores, no se les permite defenderse, los han debilitado, los han humillado. La ley es el Estado.
Y esa ley es la que no permite modificar la forma de elegir a diputados y senadores, puesto que senadores y diputados elegidos mediante un sistema que distorsiona los porcentajes de los votos obtenidos en las urnas serán diputados y senadores distorsionados en su conjunto, que jamás van a concurrir con los 2/3 que se necesita para modificarlo aunque durante 20 años el pueblo mayoritariamente a través de sus votos ha manifestado la voluntad de modificar el sistema en cuestión.
Aquí es donde está instalado el vicio de la ley, que hace inmodificable el sistema diseñado para mantenerla. La ley está por sobre la voluntad del pueblo siendo que la soberanía radica en el pueblo.
A todo esto, por volvernos críticos por unos momentos, no hemos considerado un comentario sobre la próxima elección del presidente de la República de Chile. Damos por hecho que se va a definir en una segunda vuelta, y de ésta elección doble, fijamos nuestra atención en el Senado y la Cámara de Diputados.
Lo novedoso de las elecciones parlamentarias de diciembre próximo, es que se va a poner a prueba el sistema electoral enfrentado a tres bandas, y no con el diseño tradicional de la Concertación que se enfrentaba con la Derecha a 2 bandas.
La fuerza de los hechos obliga a poner atención en como se organiza la disidencia al oficialismo, incluyendo al PC que a pesar de ser disidente, subsiste extrañamente en un pacto instrumental con la Concertación.
El líder no proclamado de esta tercera fuerza emergente es Marco Enríquez-Ominami, que recluta adherentes principalmente en la Concertación y últimamente en el campo de la Derecha.
Resulta evidente que los pasos que ha dado el joven candidato para seducir a ese sector al dar a conocer sus pretensiones de enajenar el 5% de la propiedad de Codelco ha sido una forma de tomar distancia con la Izquierda para ganar terreno en la Derecha. Y ha logrado las 2 cosas, para la Izquierda es intragable ese propósito, Codelco es propiedad del pueblo de Chile, el Estado solamente lo administra, no está a la venta.
Lo que mantiene entonces el entusiasmo en este fenómeno disidente, no es la ilusión de que Enríquez- Ominami llegue a disputar la 2ª vuelta, sino que inequívocamente, es en su capacidad política para estructurar en torno a su figura una lista amplia que dé cabida a la elección de diputados y senadores díscolos principalmente del PS y DC, y posiblemente de la Izquierda más radical si es que los integran en la lista.
A simple vista se puede concluir que va a ser muy difícil con este esquema que la Concertación o la Derecha doble llevándose la canasta completa, y que en ciertos distritos o circunscripciones, en algunos más que en los antiguos doblajes de la Concertación, la Derecha llegará tercera.
Seguramente no habrá grandes cambios en la correlación de fuerzas entre Derecha versus Concertación + Disidentes. Las elites seguirán teniendo el control puesto que no hay un cambio en el sistema electoral que asegura su predominio. Pero algo habrá cambiado.
Será más entretenida la elección parlamentaria, habrá una reasignación de fuerzas de centro y progresistas, unos tendrán que tener humildad, otros grandeza, puesto que díscolos y Concertación momentáneamente separados, tendrán necesariamente que re-unirse, juntarse, porque sigue siendo cierto que juntos se puede más, sobre todo, si es que logran elegir al Presidente.
Atentamente René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
http://blogdintrans.blogspot.com/
sábado, mayo 23, 2009
Crítica literaria
Están güenas güeón
pero sabís que más gueón
pa serte franco güeón
esta güeá no es poesía güeón
es cualquier güeá menos poesía güeón
aquí no hay lírica güeón
no es buena ni es mala
porque no es ninguna güeá güeón
es que a mí esto no me llega gueón
no me dice ná güeón
estas güeás no son poemas güeón
ni siquiera hay musiquilla güeón
no me las imagino impresas güeón
en un libro de poemas güeón
y no es por ser mala leche güeón
pero igual dale güeón
¿como sabís güeón
si con el paso del tiempo güeón
la crónica deviene en poesía
y estas güeás güeón
sean consideradas güeón
dignas de ser tomadas en cuenta güeón?
Un saludo cordial
desde Iowa City
Junio '08
pero sabís que más gueón
pa serte franco güeón
esta güeá no es poesía güeón
es cualquier güeá menos poesía güeón
aquí no hay lírica güeón
no es buena ni es mala
porque no es ninguna güeá güeón
es que a mí esto no me llega gueón
no me dice ná güeón
estas güeás no son poemas güeón
ni siquiera hay musiquilla güeón
no me las imagino impresas güeón
en un libro de poemas güeón
y no es por ser mala leche güeón
pero igual dale güeón
¿como sabís güeón
si con el paso del tiempo güeón
la crónica deviene en poesía
y estas güeás güeón
sean consideradas güeón
dignas de ser tomadas en cuenta güeón?
Un saludo cordial
desde Iowa City
Junio '08
miércoles, mayo 13, 2009
No veo por qué insistir en juntar peras con manzanas, o mejor dicho, el agua con el aceite
De: Roberto Mondaca Andrade
Asunto: articulo del Clarin
Para: erredintrans@yahoo.es
Fecha: martes, 12 mayo, 2009 8:22
Referido a: http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16382&Itemid=4871
Sr. Dintrans, leo con relativa frecuencia sus reflexiones, coincidimos en algunas. Mi nombre es Roberto Mondaca, soy Médico egresado de la Universidad de Chile y soy parte de esa generación de los ochenta que lo dimos todo por recuperar la Democracia.
Le entregamos en bandeja la conducción a la Concertación, que si bien no era plenamente representativa de nuestros ideales, tenía un programa que contemplaba muchas medidas democratizadoras, pero se le olvidó o lo que es más realista, comenzó a cumplirle a sus sostenedores del departamento de Estado norteamericano y se burló de sus votantes.
En definitiva todos sabemos lo que ocurrió después, la exclusión, la impunidad, la descarada colusión con la derecha golpista para hacer vista gorda de crímenes, robos, pérdida de soberanía entregando nuestras riquezas, el agua, hasta el alma a las transnacionales, etc.
En ese contexto gente como mi familia, gente común y corriente, desconocida, fuimos permanentemente agredidos por ésta Concertación que ya no nos pedía con humildad nuestros votos si no que groseramente nos lo exigía.
Porque votar por nuestros candidatos(comunistas) era darle el voto a la derecha, chantaje al que cedieron muchos e incluso, finalmente los directivos del PC.
Aclaro que yo no milito y por ende mi opinión es de izquierda comunista sin partido. En ese sentido creo que la opción del PC y LA IC de apoyar a Bachelet en segunda vuelta en favor de cinco puntos que ella nunca consideró resolverlos, dejó de lado la reconstrucción de una Izquierda que se había rearmado y ganado una nueva mística después de la primera vuelta. Por lo menos habíamos recuperado el 5% que había perdido Gladys por el chantaje antes mencionado.
Desde mi humilde punto de vista, lo correcto habría sido recomponernos con un programa absolutamente diferente al de la Concertación-Derecha. Antineoliberal. Y no confundirnos con estas negociaciones que no solo nos desfavorecen, sino que convienen a los desesperados concertacionistas que ven en los votos nuestros su tabla de salvación.
Enríquez Ominami es la actual versión de Lagos y Bachelet, no encarna un real cambio, sólo le mejora un poco la cara a la Concertación.
Si él es elegido, no habrá cambio alguno como no lo ha habido con ningún Gobierno del "arco iris".
Tiene la gran ventaja que es joven, pero en su momento la Bachelet la tuvo siendo mujer.¿Dónde están los jóvenes que estarían por impulsar
un real cambio?...
En los dirigentes de la revolución pingüina por ejemplo, el único problema es que no son parientes de Miguel Enríquez ni son parte de la realeza política de este pequeño país.
En conclusión no veo por qué insistir en juntar peras con manzanas o mejor dicho, el agua con el aceite.
Enríquez Ominami es de la Concertación, y como diputado de ese conglomerado hasta aquí ha apoyado muchas de las medidas neoliberales de Bachelet.
Pensar que puede ser el puente entre la Izquierda concertacionista y la Izquierda excluida me parece sólo una ilusión mas de las que nos ha tocado vivir en estos veinte años infernales de transición hacia la consolidación del modelo.
Atentamente , R. Mondaca.
Asunto: articulo del Clarin
Para: erredintrans@yahoo.es
Fecha: martes, 12 mayo, 2009 8:22
Referido a: http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16382&Itemid=4871
Sr. Dintrans, leo con relativa frecuencia sus reflexiones, coincidimos en algunas. Mi nombre es Roberto Mondaca, soy Médico egresado de la Universidad de Chile y soy parte de esa generación de los ochenta que lo dimos todo por recuperar la Democracia.
Le entregamos en bandeja la conducción a la Concertación, que si bien no era plenamente representativa de nuestros ideales, tenía un programa que contemplaba muchas medidas democratizadoras, pero se le olvidó o lo que es más realista, comenzó a cumplirle a sus sostenedores del departamento de Estado norteamericano y se burló de sus votantes.
En definitiva todos sabemos lo que ocurrió después, la exclusión, la impunidad, la descarada colusión con la derecha golpista para hacer vista gorda de crímenes, robos, pérdida de soberanía entregando nuestras riquezas, el agua, hasta el alma a las transnacionales, etc.
En ese contexto gente como mi familia, gente común y corriente, desconocida, fuimos permanentemente agredidos por ésta Concertación que ya no nos pedía con humildad nuestros votos si no que groseramente nos lo exigía.
Porque votar por nuestros candidatos(comunistas) era darle el voto a la derecha, chantaje al que cedieron muchos e incluso, finalmente los directivos del PC.
Aclaro que yo no milito y por ende mi opinión es de izquierda comunista sin partido. En ese sentido creo que la opción del PC y LA IC de apoyar a Bachelet en segunda vuelta en favor de cinco puntos que ella nunca consideró resolverlos, dejó de lado la reconstrucción de una Izquierda que se había rearmado y ganado una nueva mística después de la primera vuelta. Por lo menos habíamos recuperado el 5% que había perdido Gladys por el chantaje antes mencionado.
Desde mi humilde punto de vista, lo correcto habría sido recomponernos con un programa absolutamente diferente al de la Concertación-Derecha. Antineoliberal. Y no confundirnos con estas negociaciones que no solo nos desfavorecen, sino que convienen a los desesperados concertacionistas que ven en los votos nuestros su tabla de salvación.
Enríquez Ominami es la actual versión de Lagos y Bachelet, no encarna un real cambio, sólo le mejora un poco la cara a la Concertación.
Si él es elegido, no habrá cambio alguno como no lo ha habido con ningún Gobierno del "arco iris".
Tiene la gran ventaja que es joven, pero en su momento la Bachelet la tuvo siendo mujer.¿Dónde están los jóvenes que estarían por impulsar
un real cambio?...
En los dirigentes de la revolución pingüina por ejemplo, el único problema es que no son parientes de Miguel Enríquez ni son parte de la realeza política de este pequeño país.
En conclusión no veo por qué insistir en juntar peras con manzanas o mejor dicho, el agua con el aceite.
Enríquez Ominami es de la Concertación, y como diputado de ese conglomerado hasta aquí ha apoyado muchas de las medidas neoliberales de Bachelet.
Pensar que puede ser el puente entre la Izquierda concertacionista y la Izquierda excluida me parece sólo una ilusión mas de las que nos ha tocado vivir en estos veinte años infernales de transición hacia la consolidación del modelo.
Atentamente , R. Mondaca.
miércoles, mayo 06, 2009
El pueblo debe votar por Arrate
martes, 05 de mayo de 2009
Si Ud. hace el ejercicio de preguntar a 10 personas al azar y que no sean sus parientes cercanos: ¿por quien vota Ud.amigo?, ¿Vota por la Izquierda, el centro o la Derecha?.Comprobará tal cual me ha sucedido a mí, que entre 4 o 3 le responderán que votan por la Izquierda.
Sin embargo de esos 4 o 3, llevados a definirse por cual de los candidatos actuales votaría, las opciones se reparten entre Arrate, Frei, Enríquez-Ominami y Navarro.
Razones hay muchas desde luego para votar por cualquiera de ellos, no es el caso aquí analizarlas. Sólo un comentario: tal dispersión obedece a que la Izquierda no ha sabido exponer bien sus ideas.
Existe en la Izquierda una total desorientación. Para muestra, una anécdota: existe un rabioso e hiper-quinético pitbull que anda por aquí descuartizando a cuanto abuelito se le ponga en su camino, sin considerar siquiera, que del padrón electoral vigente se podría decir, que los jóvenes inscritos de 18 a 29 años, están equiparados en número con los ancianos de más de 75 años. Ambos logran apenas un porcentaje cercano al 8%.
De manera que el grueso del electorado es definitivamente adulto, la mayoría de los electores tenía más de 18 años para el golpe, y vivió la experiencia de la dictadura militar. Además es de sobra sabido que en nuestro querido país es de mal gusto maltratar a los ancianos.
Sin embargo, lo peor es la falta de realismo. Aquí se quiere habitar el séptimo piso sin haber construido el primero. Se habla de Asamblea Constituyente, e incluso he leído propuestas de Constituciones federalistas, otras parlamentaristas, temas valóricos, étnicos, etc, etc, que serían discutidas para este hipotético evento.
¿Cómo es posible que no sepamos distinguir lo particular de lo general, como no distinguir entre lo que va primero y lo que va después?
¿Alguien podría desmentir que en los hechos, la piedra de tope para alcanzar la democracia es el quórum altísimo que existe para modificar la Constitución que consiste en contar con un 66% o 2/3 de los senadores y diputados en ejercicio para ello?
¿Cómo es posible que no se considere como tal la mancha infamante que significa el sistema llamado binominal para generar esos mismos distorsionados representantes del pueblo que votan eventualmente para converger en el mismísimo quórum?
¿Acaso aquí no hay un vicio en el concepto escrito, en la norma?
¿ Por qué razón el pueblo a través de sus representantes como lo es el Presidente de la República o sus parlamentarios, no puede convocar a un plebiscito, -disponiendo para ello de amplia mayoría-, a un plebiscito con enmiendas constitucionales, o bien derechamente a una Asamblea Constituyente?
Entonces que esperamos, la clave es convocar a un plebiscito para cambiar esos quórum que han sido inalcanzables para cambiar el sistema binominal. Esa es la prioridad, lo demás es poesía.
Yo no votaré por nadie que en primera ni en segunda vuelta no se comprometa a convocar a plebiscito, con o sin la venia de la Constitución de Pinochet, para zanjar la cuestión de esos controvertidos quórum. El nuevo presidente debe tener los pantalones para convocar al pueblo. Esa acción no es ilegal en ninguna parte del mundo en que se supone existe la democracia.
Creo que hay que explorar la "segunda vuelta" como la de un acto vinculante entre la elección del aquel presidente que exponga claramente su determinación para convocar a plebiscito como primer acto de su gobierno, con esa mayoría expresada en su elección, que necesariamente de acuerdo a su naturaleza es absoluta. Allí quedará expresada la voluntad soberana del pueblo.
Jorge Arrate me parece que es el único candidato que representa a la genuina Izquierda o al menos se aproxima en ese sentido, él ha dicho:
“Somos los herederos de un Recabarren que pueblo a pueblo, que de oficina salitrera a oficina salitrera y sin grandes expectativas y sin horizontes de victoria construyó una fuerza tremenda que ha permanecido en la memoria y en la realidad de Chile.
Somos herederos de Allende que entregó su vida, somos herederos de tantos mártires que creyendo en lo que creemos, que creyendo en el socialismo como la sociedad buena, como la sociedad justa, como la sociedad equitativa, entregaron su vida, su libertad y perdieron el derecho a vivir en la patria, perdieron su trabajo y fueron perseguidos. No estamos en un reality, no estamos por ganar un premio”.
Arrate se presenta con un proyecto de unidad del pueblo, un proyecto de reunificación de la Izquierda y lo plantea claramente:
“Yo espero que logremos ir acumulando más fuerza en el camino y si hay algunos compañeros de izquierda, que no están aquí hoy día, yo espero que mañana lleguen a estar.
Nosotros no tenemos enemigos en la izquierda, no hay enemigos para nosotros en la izquierda, en la izquierda sólo tenemos amigos con los que podemos estar en desacuerdo. Nuestros enemigos están en la derecha y en el conformismo de la Concertación y debemos conmover a ese pueblo que ha votado por la Concertación para decirle no”
Esperamos que ese decirle no a la Concertación en la primera vuelta - entiendo que esa es la idea que se desprende de la lectura de su texto -, se traduzca en un acuerdo formal para decirle sí en la segunda con ciertas condiciones. No puede volver a repetirse la historia de permitirles la continuidad en el poder ejecutivo, y después escuchar decir que “si te he visto, no me acuerdo”
Seamos realistas, pidamos lo imposible: Arrate presidente.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
Si Ud. hace el ejercicio de preguntar a 10 personas al azar y que no sean sus parientes cercanos: ¿por quien vota Ud.amigo?, ¿Vota por la Izquierda, el centro o la Derecha?.Comprobará tal cual me ha sucedido a mí, que entre 4 o 3 le responderán que votan por la Izquierda.
Sin embargo de esos 4 o 3, llevados a definirse por cual de los candidatos actuales votaría, las opciones se reparten entre Arrate, Frei, Enríquez-Ominami y Navarro.
Razones hay muchas desde luego para votar por cualquiera de ellos, no es el caso aquí analizarlas. Sólo un comentario: tal dispersión obedece a que la Izquierda no ha sabido exponer bien sus ideas.
Existe en la Izquierda una total desorientación. Para muestra, una anécdota: existe un rabioso e hiper-quinético pitbull que anda por aquí descuartizando a cuanto abuelito se le ponga en su camino, sin considerar siquiera, que del padrón electoral vigente se podría decir, que los jóvenes inscritos de 18 a 29 años, están equiparados en número con los ancianos de más de 75 años. Ambos logran apenas un porcentaje cercano al 8%.
De manera que el grueso del electorado es definitivamente adulto, la mayoría de los electores tenía más de 18 años para el golpe, y vivió la experiencia de la dictadura militar. Además es de sobra sabido que en nuestro querido país es de mal gusto maltratar a los ancianos.
Sin embargo, lo peor es la falta de realismo. Aquí se quiere habitar el séptimo piso sin haber construido el primero. Se habla de Asamblea Constituyente, e incluso he leído propuestas de Constituciones federalistas, otras parlamentaristas, temas valóricos, étnicos, etc, etc, que serían discutidas para este hipotético evento.
¿Cómo es posible que no sepamos distinguir lo particular de lo general, como no distinguir entre lo que va primero y lo que va después?
¿Alguien podría desmentir que en los hechos, la piedra de tope para alcanzar la democracia es el quórum altísimo que existe para modificar la Constitución que consiste en contar con un 66% o 2/3 de los senadores y diputados en ejercicio para ello?
¿Cómo es posible que no se considere como tal la mancha infamante que significa el sistema llamado binominal para generar esos mismos distorsionados representantes del pueblo que votan eventualmente para converger en el mismísimo quórum?
¿Acaso aquí no hay un vicio en el concepto escrito, en la norma?
¿ Por qué razón el pueblo a través de sus representantes como lo es el Presidente de la República o sus parlamentarios, no puede convocar a un plebiscito, -disponiendo para ello de amplia mayoría-, a un plebiscito con enmiendas constitucionales, o bien derechamente a una Asamblea Constituyente?
Entonces que esperamos, la clave es convocar a un plebiscito para cambiar esos quórum que han sido inalcanzables para cambiar el sistema binominal. Esa es la prioridad, lo demás es poesía.
Yo no votaré por nadie que en primera ni en segunda vuelta no se comprometa a convocar a plebiscito, con o sin la venia de la Constitución de Pinochet, para zanjar la cuestión de esos controvertidos quórum. El nuevo presidente debe tener los pantalones para convocar al pueblo. Esa acción no es ilegal en ninguna parte del mundo en que se supone existe la democracia.
Creo que hay que explorar la "segunda vuelta" como la de un acto vinculante entre la elección del aquel presidente que exponga claramente su determinación para convocar a plebiscito como primer acto de su gobierno, con esa mayoría expresada en su elección, que necesariamente de acuerdo a su naturaleza es absoluta. Allí quedará expresada la voluntad soberana del pueblo.
Jorge Arrate me parece que es el único candidato que representa a la genuina Izquierda o al menos se aproxima en ese sentido, él ha dicho:
“Somos los herederos de un Recabarren que pueblo a pueblo, que de oficina salitrera a oficina salitrera y sin grandes expectativas y sin horizontes de victoria construyó una fuerza tremenda que ha permanecido en la memoria y en la realidad de Chile.
Somos herederos de Allende que entregó su vida, somos herederos de tantos mártires que creyendo en lo que creemos, que creyendo en el socialismo como la sociedad buena, como la sociedad justa, como la sociedad equitativa, entregaron su vida, su libertad y perdieron el derecho a vivir en la patria, perdieron su trabajo y fueron perseguidos. No estamos en un reality, no estamos por ganar un premio”.
Arrate se presenta con un proyecto de unidad del pueblo, un proyecto de reunificación de la Izquierda y lo plantea claramente:
“Yo espero que logremos ir acumulando más fuerza en el camino y si hay algunos compañeros de izquierda, que no están aquí hoy día, yo espero que mañana lleguen a estar.
Nosotros no tenemos enemigos en la izquierda, no hay enemigos para nosotros en la izquierda, en la izquierda sólo tenemos amigos con los que podemos estar en desacuerdo. Nuestros enemigos están en la derecha y en el conformismo de la Concertación y debemos conmover a ese pueblo que ha votado por la Concertación para decirle no”
Esperamos que ese decirle no a la Concertación en la primera vuelta - entiendo que esa es la idea que se desprende de la lectura de su texto -, se traduzca en un acuerdo formal para decirle sí en la segunda con ciertas condiciones. No puede volver a repetirse la historia de permitirles la continuidad en el poder ejecutivo, y después escuchar decir que “si te he visto, no me acuerdo”
Seamos realistas, pidamos lo imposible: Arrate presidente.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
domingo, mayo 03, 2009
Estimado y desconocido Dintrans
De: Mario Galetovic Sapunar
Asunto: ¿ Enríquez-Ominani , ... candidato presidencial ?
Para: erredintrans@yahoo.es
Fecha: sábado, 2 mayo, 2009 10:53
Ref. a:
http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16271&Itemid=4822
Estimado y desconocido Dintrans :
Varias veces leí interesantes artículos tuyos en Clarín, pero el de hoy me ha sorprendido mucho. ¿ Enríquez-Ominami candidato presidencial por la Izquierda ? . ¡¡ Por favor !! .
Este actual diputado siempre me dió pena cuando lo veía y oía en el programa "El Termómetro" de Canal CHV. Él es un digno representante JOVEN de lo que acertadamente Galeano ha llamado "la penosa y despreciable especie de la izquierda arrepentida".
Las diputadas Allende y Tohá ( ahora ex ) fueron incapaces de representar a sus ilustres y heroicos padres, combatientes revolucionarios, el primero de ellos entregando su vida en La Moneda y el segundo en Dawson. Conocí a ambos muy de cerca.
A Allende cuando yo tenía tan sólo 13 años (estoy en los 77) y llegó a Punta Arenas a fines de 1944 a iniciar los trabajos de su candidatura senatorial por la entonces llamada 9a. Agrupación de Valdivia a Magallanes. A Tohá lo conocí como Presidente de la FECH también en Punta Arenas y convivimos bajo el mismo techo "obligadamente" en Dawson en 1973.
¿ Enriquez-Ominami sabe que su padre murió también heroicamente , de armas en mano, combatiendo contra la dictadura fascista ? ¿ Ha asumido él un mínimo de la conducta revolucionaria de su ilustre padre ?.
¡¡ Qué esclarecedor resulta saber que el señor Patricio Navia, comentarista y analista político "estrella" de lo más reaccionario de nuestro país sea uno de auspiciadores, animadores y contribuyente monetario del señor Enriquez-Ominami !! .
JOVEN no es sinónimo de revolucionario o progresista,como no lo es VIEJO sinónimo de conservador y reaccionario.
¡ Hay tantos jóvenes,"muy viejos políticamente", pero existen los viejos "muy jóvenes
políticamente ! .
Recordemos los versos de Brecht :
"Hay hombres que luchan un día y son buenos,
hay hombres que luchan un año y son muy buenos,
hay otros que luchan muchos años y son mejores,
pero existen hombres que luchan toda la vida :
esos son los imprescindibles"
Cordialmente
Mario Galetovic Sapunar,Viña del Mar
Asunto: ¿ Enríquez-Ominani , ... candidato presidencial ?
Para: erredintrans@yahoo.es
Fecha: sábado, 2 mayo, 2009 10:53
Ref. a:
http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16271&Itemid=4822
Estimado y desconocido Dintrans :
Varias veces leí interesantes artículos tuyos en Clarín, pero el de hoy me ha sorprendido mucho. ¿ Enríquez-Ominami candidato presidencial por la Izquierda ? . ¡¡ Por favor !! .
Este actual diputado siempre me dió pena cuando lo veía y oía en el programa "El Termómetro" de Canal CHV. Él es un digno representante JOVEN de lo que acertadamente Galeano ha llamado "la penosa y despreciable especie de la izquierda arrepentida".
Las diputadas Allende y Tohá ( ahora ex ) fueron incapaces de representar a sus ilustres y heroicos padres, combatientes revolucionarios, el primero de ellos entregando su vida en La Moneda y el segundo en Dawson. Conocí a ambos muy de cerca.
A Allende cuando yo tenía tan sólo 13 años (estoy en los 77) y llegó a Punta Arenas a fines de 1944 a iniciar los trabajos de su candidatura senatorial por la entonces llamada 9a. Agrupación de Valdivia a Magallanes. A Tohá lo conocí como Presidente de la FECH también en Punta Arenas y convivimos bajo el mismo techo "obligadamente" en Dawson en 1973.
¿ Enriquez-Ominami sabe que su padre murió también heroicamente , de armas en mano, combatiendo contra la dictadura fascista ? ¿ Ha asumido él un mínimo de la conducta revolucionaria de su ilustre padre ?.
¡¡ Qué esclarecedor resulta saber que el señor Patricio Navia, comentarista y analista político "estrella" de lo más reaccionario de nuestro país sea uno de auspiciadores, animadores y contribuyente monetario del señor Enriquez-Ominami !! .
JOVEN no es sinónimo de revolucionario o progresista,como no lo es VIEJO sinónimo de conservador y reaccionario.
¡ Hay tantos jóvenes,"muy viejos políticamente", pero existen los viejos "muy jóvenes
políticamente ! .
Recordemos los versos de Brecht :
"Hay hombres que luchan un día y son buenos,
hay hombres que luchan un año y son muy buenos,
hay otros que luchan muchos años y son mejores,
pero existen hombres que luchan toda la vida :
esos son los imprescindibles"
Cordialmente
Mario Galetovic Sapunar,Viña del Mar
Es como subirse a un bus porque el chofer es carísmático, sin saber en que dirección se dirige
De: omar camacho
Asunto: mi comentario a tu artículo
Para: erredintrans@yahoo.es
Fecha: sábado, 2 mayo, 2009 12:21
Ref. a:
http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16271&Itemid=4822
Estimado René:
Siempre me he entretenido leyendo tu Puerto Perdido; hoy 1ero de mayo leí tu último artículo.
Tus reflexiones que Enríquez-Ominami perteneciente a la Concertación sea un candidato de la Izquierda, lo encuentro irreal.
La Asamblea de Izquierda, de la comuna, se reunió la semana antepasada, e hizo un análisis en comisiones y elaboró un documento programático con 2 conclusiones básicas: que lo más importante es tener un Programa de Gobierno aprobado por todas las fuerzas de izquierda y elegir un candidato único que cumpla dicho Programa.
Luego asistimos a la Asamblea Nacional los 8 delegados elegidos democráticamente y los dirigentes sociales por derecho propio. En esta Asamblea me tocó constatar en el trabajo de comisiones y plenarios 3 hechos: un llamado a la Unidad de parte de los partidos políticos, movimientos políticos, de los dirigentes sindicales y sociales; un análisis profundo del Programa de Gobierno como respuesta a los problemas de nuestro pueblo y de la mayoría nacional y que el candidato elegido será apoyado por todas las fuerzas representadas.
Por tanto, para la Izquierda primero está el Programa y después el candidato.
Qué sacamos con optar por un candidato, joven, atractivo, carismático si no conocemos su programa o no estamos de acuerdo con sus propuestas. Es como subirse a un bus porque el chofer es carismático sin saber a qué dirección se dirige.
Tu sabes que nosotros queremos renacionalizar el cobre, nacionalizar el agua y la energía electrica, estatizar las AFP, regular la banca y la actividad financiera.
Queremos una nueva Costitución mediante una Asamblea Constituyente, eliminar los candados pinochetistas, profundizar la democracia, democratizar la ley electoral, crear una nueva legislación laboral, acrecentar la participación ciudadana a nivel regional y comunal, incorporar el plebiscito; crear poder popular.
Queremos un Estado gestor y partícipe de la industrializacion y desarrollo económico y social; controlador de los agentes económicos y regulador de la ctividad financiera.
Queremos convertir la Corfo y BancoEstado en los motores de la industrialización nacional y soportes estratégicos y financieros del desarrollo tecnológico y científico.
Queremos una Educación y Salud pública de calidad y gratuita.
Nos oponemos a losTLC que destruyen la industria nacional, la agricultura y la pesca; al contrario, queremos proteger la industria nacional, las Pymes, la microempresa; fomentar el cooperativismo.
Queremos un desarrollo industrial en armonía con la naturaleza: respeto al medio ambiente acuícola, terrestre y atmosférico.
Queremos desmilitarizar la araucanía, reparar la deuda histórica con el pueblo mapuche, respetar la diversidad y la pluralidad.
Queremos establecer una política exterior, solidaria con los pueblos que luchan por su emancipación,independiente del imperialismo norteamericano, en estrecha colaboración con los pueblos y gobiernos de America Latina y el Caribe.
En resumen, queremos fundar un gobierno basado en la unidad política y social con los trabajadores; un Programa de Gobierno de común acuerdo con la CUT.
Estos son los motivos por lo cual yo voté por J.Arrate.
Los comunistas, siendo mayoría en la Asamblea, votamos por Arrate por 2 motivos: porque además de las fuerzas del Juntos Podemos Más, se incorporan bajo el mismo Programa, los Socialistas Allendistas, la Zurda y otros movimientos políticos y porque su candidatura permite convocar a un espectro social más amplio.
Ref. al pacto instrumental JPM-Concertación es una alternativa para romper la ley maldita de Pinochet, lo cual más temprano que tarde, con más democracia, la haremos caer.
Seguiremos trabajando duro en la comuna, para convertir a la Asamblea de Izquierda en un instrumento útil a los intereses de los trabajadores y de los vecinos; organizaremos comités de base para que en torno a la contienda electoral, dar una lucha política e ideológica contra la Derecha y la Concertación.
Vamos a avanzar, porque los contenidos de nuestro Programa resguarda los intereses de Chile e interpretan a las grandes mayorías.
Saludos.
Omar Camacho O.
Asunto: mi comentario a tu artículo
Para: erredintrans@yahoo.es
Fecha: sábado, 2 mayo, 2009 12:21
Ref. a:
http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16271&Itemid=4822
Estimado René:
Siempre me he entretenido leyendo tu Puerto Perdido; hoy 1ero de mayo leí tu último artículo.
Tus reflexiones que Enríquez-Ominami perteneciente a la Concertación sea un candidato de la Izquierda, lo encuentro irreal.
La Asamblea de Izquierda, de la comuna, se reunió la semana antepasada, e hizo un análisis en comisiones y elaboró un documento programático con 2 conclusiones básicas: que lo más importante es tener un Programa de Gobierno aprobado por todas las fuerzas de izquierda y elegir un candidato único que cumpla dicho Programa.
Luego asistimos a la Asamblea Nacional los 8 delegados elegidos democráticamente y los dirigentes sociales por derecho propio. En esta Asamblea me tocó constatar en el trabajo de comisiones y plenarios 3 hechos: un llamado a la Unidad de parte de los partidos políticos, movimientos políticos, de los dirigentes sindicales y sociales; un análisis profundo del Programa de Gobierno como respuesta a los problemas de nuestro pueblo y de la mayoría nacional y que el candidato elegido será apoyado por todas las fuerzas representadas.
Por tanto, para la Izquierda primero está el Programa y después el candidato.
Qué sacamos con optar por un candidato, joven, atractivo, carismático si no conocemos su programa o no estamos de acuerdo con sus propuestas. Es como subirse a un bus porque el chofer es carismático sin saber a qué dirección se dirige.
Tu sabes que nosotros queremos renacionalizar el cobre, nacionalizar el agua y la energía electrica, estatizar las AFP, regular la banca y la actividad financiera.
Queremos una nueva Costitución mediante una Asamblea Constituyente, eliminar los candados pinochetistas, profundizar la democracia, democratizar la ley electoral, crear una nueva legislación laboral, acrecentar la participación ciudadana a nivel regional y comunal, incorporar el plebiscito; crear poder popular.
Queremos un Estado gestor y partícipe de la industrializacion y desarrollo económico y social; controlador de los agentes económicos y regulador de la ctividad financiera.
Queremos convertir la Corfo y BancoEstado en los motores de la industrialización nacional y soportes estratégicos y financieros del desarrollo tecnológico y científico.
Queremos una Educación y Salud pública de calidad y gratuita.
Nos oponemos a losTLC que destruyen la industria nacional, la agricultura y la pesca; al contrario, queremos proteger la industria nacional, las Pymes, la microempresa; fomentar el cooperativismo.
Queremos un desarrollo industrial en armonía con la naturaleza: respeto al medio ambiente acuícola, terrestre y atmosférico.
Queremos desmilitarizar la araucanía, reparar la deuda histórica con el pueblo mapuche, respetar la diversidad y la pluralidad.
Queremos establecer una política exterior, solidaria con los pueblos que luchan por su emancipación,independiente del imperialismo norteamericano, en estrecha colaboración con los pueblos y gobiernos de America Latina y el Caribe.
En resumen, queremos fundar un gobierno basado en la unidad política y social con los trabajadores; un Programa de Gobierno de común acuerdo con la CUT.
Estos son los motivos por lo cual yo voté por J.Arrate.
Los comunistas, siendo mayoría en la Asamblea, votamos por Arrate por 2 motivos: porque además de las fuerzas del Juntos Podemos Más, se incorporan bajo el mismo Programa, los Socialistas Allendistas, la Zurda y otros movimientos políticos y porque su candidatura permite convocar a un espectro social más amplio.
Ref. al pacto instrumental JPM-Concertación es una alternativa para romper la ley maldita de Pinochet, lo cual más temprano que tarde, con más democracia, la haremos caer.
Seguiremos trabajando duro en la comuna, para convertir a la Asamblea de Izquierda en un instrumento útil a los intereses de los trabajadores y de los vecinos; organizaremos comités de base para que en torno a la contienda electoral, dar una lucha política e ideológica contra la Derecha y la Concertación.
Vamos a avanzar, porque los contenidos de nuestro Programa resguarda los intereses de Chile e interpretan a las grandes mayorías.
Saludos.
Omar Camacho O.
viernes, mayo 01, 2009
No sé que pensar, no sé que escribir
No dejo de pensar en que Marco Enríquez-Ominami habría sido el candidato indicado para resucitar a la Izquierda. Este pronto alcanzará el 20% y no sé bien si me quedo corto, pero ahora te lo doy firmado, y capacito que le gane a Frei.
Lo concreto es que al PC,- y permíteme concederle al PC el ser la médula espinal de la Izquierda, puesto que considero que se lo merece, y que nadie tiene autoridad moral para lanzar la primera piedra sobre los comunistas-, ya no le interesa tener un abanderado testimonial, prefiere volcar toda su energía en conseguir 1 o 2 diputados. Se ve que Tellier es pragmático y eso no tiene nada de malo.
Por su cuenta, Jorge Arrate cambió su naftalínico terno gris por una juvenil chaqueta de cuero, está bien. Él es un tipo que a pesar de su refinada cultura y claridad, de su inteligencia y valentía, se presenta como algo viejo. Es sólo por esa razón que dije en una nota anterior que no calentaba a nadie, no descarto para nada su opción. Él debería explotar lo que tiene, es decir opinar de lo que está ocurriendo con la tremenda capacidad intelectual que posee.
A pesar de todo lo dicho y visto, no digiero aún, esa escolta de soldados rojos que tenía como telón de fondo en su proclamación.
¡Qué señal de vanguardia nosotros damos, si retrocedemos a la retaguardia de los años setenta!
Porque Tellier es un soldado rojo, debes saberlo, bueno, un general rojo si prefieres, que da 2 pasos adelante y 1 atrás. Y todos estamos pendientes de sus movimientos a pesar de todos los pesares.
Recordemos que el cura Pizarro – el querido Eugenio Pizarro- ya se sacrificó como N.S.J para darle una oportunidad al pueblo de Chile.
Yo lo único que tengo claro, es que sin la Izquierda nada tiene sentido. De no estar ubicado en ese lugar, prefiero no estar. Nuestra única vocación es servir al pueblo, y el pueblo y la Izquierda es una unidad irreductible.
Sigo pendiente de las noticias y nadie ha hablado del resultado de las negociaciones parlamentarias del Juntos Podemos con la Concertación que se iban a definir el 24 de abril recién pasado.
Esta negociación le ha hecho pésimo a la Izquierda, la Concertación ha mantenido en el aire al PC, lo tiene maniatado, si hasta pienso que lo autorizaron para proclamar a Arrate. Acuérdate que ya habían postergado su proclamación esperando sus resultados.
Existe absoluta vaguedad en cómo se enfrenta la próxima elección. Si se llega a un pacto, habrá que inscribir otra lista que no se llamará Concertación ni Juntos Podemos. Así es la cosa.
Con esto se impide formar una tercera lista con relativo éxito. Tengo la certeza que sería más eficiente en los resultados si es que se juntaran Arrate, Navarro y Marco Enríquez en una sola lista parlamentaria.
Me dices que pretendo resolver un problema histórico y entender lo que nadie ha entendido, puesto que no es posible entenderlo. Tienes razón.
Dices que estamos tratando sólo con figuras, con formas. No con singularidades, y que existe una tensión, de la cual deberíamos dar cuenta o al menos aproximarnos.
¡Pero cómo abordarla si esa tensión nos tiene paralizados!
No es casualidad lo largo y entrampada - y sospechosa- que ha sido esta negociación con el PC.
Por otro lado, este fenómeno de atracción de electores es como los huracanes, y parece que el que se viene se llama Marco. La base social es muy rudimentaria y permeable, creo finalmente que el Juntos Podemos se va a agotar antes de las elecciones.
Sigo con lo mismo, sin la Izquierda nada tiene sentido.
Aún no me convence Marco Enríquez Ominami como genuinamente de Izquierda. Otra cosa es que hubiera sido apoyado por el Juntos Podemos, ahí se clarifica la cosa, por ese sólo acto.
Como van las cosas, Enríquez Ominami deberá incluir figuras de viejos duchos en su candidatura, tal como Frei y Piñera se esfuerzan por incluir a jóvenes símbolos. Estoy pensando en el lío que se armaría si llegara a la segunda vuelta, ¿se repetirá el fenómeno Obama?
No quiero profetizar a pesar que ostento un alto nivel de certeza en mis predicciones, no quiero seguir hablando, no quiero escribir pelotudeces.
Esta vez paso, por respeto al día de los trabajadores.
Atte. René Dintrans
Lo concreto es que al PC,- y permíteme concederle al PC el ser la médula espinal de la Izquierda, puesto que considero que se lo merece, y que nadie tiene autoridad moral para lanzar la primera piedra sobre los comunistas-, ya no le interesa tener un abanderado testimonial, prefiere volcar toda su energía en conseguir 1 o 2 diputados. Se ve que Tellier es pragmático y eso no tiene nada de malo.
Por su cuenta, Jorge Arrate cambió su naftalínico terno gris por una juvenil chaqueta de cuero, está bien. Él es un tipo que a pesar de su refinada cultura y claridad, de su inteligencia y valentía, se presenta como algo viejo. Es sólo por esa razón que dije en una nota anterior que no calentaba a nadie, no descarto para nada su opción. Él debería explotar lo que tiene, es decir opinar de lo que está ocurriendo con la tremenda capacidad intelectual que posee.
A pesar de todo lo dicho y visto, no digiero aún, esa escolta de soldados rojos que tenía como telón de fondo en su proclamación.
¡Qué señal de vanguardia nosotros damos, si retrocedemos a la retaguardia de los años setenta!
Porque Tellier es un soldado rojo, debes saberlo, bueno, un general rojo si prefieres, que da 2 pasos adelante y 1 atrás. Y todos estamos pendientes de sus movimientos a pesar de todos los pesares.
Recordemos que el cura Pizarro – el querido Eugenio Pizarro- ya se sacrificó como N.S.J para darle una oportunidad al pueblo de Chile.
Yo lo único que tengo claro, es que sin la Izquierda nada tiene sentido. De no estar ubicado en ese lugar, prefiero no estar. Nuestra única vocación es servir al pueblo, y el pueblo y la Izquierda es una unidad irreductible.
Sigo pendiente de las noticias y nadie ha hablado del resultado de las negociaciones parlamentarias del Juntos Podemos con la Concertación que se iban a definir el 24 de abril recién pasado.
Esta negociación le ha hecho pésimo a la Izquierda, la Concertación ha mantenido en el aire al PC, lo tiene maniatado, si hasta pienso que lo autorizaron para proclamar a Arrate. Acuérdate que ya habían postergado su proclamación esperando sus resultados.
Existe absoluta vaguedad en cómo se enfrenta la próxima elección. Si se llega a un pacto, habrá que inscribir otra lista que no se llamará Concertación ni Juntos Podemos. Así es la cosa.
Con esto se impide formar una tercera lista con relativo éxito. Tengo la certeza que sería más eficiente en los resultados si es que se juntaran Arrate, Navarro y Marco Enríquez en una sola lista parlamentaria.
Me dices que pretendo resolver un problema histórico y entender lo que nadie ha entendido, puesto que no es posible entenderlo. Tienes razón.
Dices que estamos tratando sólo con figuras, con formas. No con singularidades, y que existe una tensión, de la cual deberíamos dar cuenta o al menos aproximarnos.
¡Pero cómo abordarla si esa tensión nos tiene paralizados!
No es casualidad lo largo y entrampada - y sospechosa- que ha sido esta negociación con el PC.
Por otro lado, este fenómeno de atracción de electores es como los huracanes, y parece que el que se viene se llama Marco. La base social es muy rudimentaria y permeable, creo finalmente que el Juntos Podemos se va a agotar antes de las elecciones.
Sigo con lo mismo, sin la Izquierda nada tiene sentido.
Aún no me convence Marco Enríquez Ominami como genuinamente de Izquierda. Otra cosa es que hubiera sido apoyado por el Juntos Podemos, ahí se clarifica la cosa, por ese sólo acto.
Como van las cosas, Enríquez Ominami deberá incluir figuras de viejos duchos en su candidatura, tal como Frei y Piñera se esfuerzan por incluir a jóvenes símbolos. Estoy pensando en el lío que se armaría si llegara a la segunda vuelta, ¿se repetirá el fenómeno Obama?
No quiero profetizar a pesar que ostento un alto nivel de certeza en mis predicciones, no quiero seguir hablando, no quiero escribir pelotudeces.
Esta vez paso, por respeto al día de los trabajadores.
Atte. René Dintrans
jueves, abril 30, 2009
Problema resuelto: en las próximas elecciones los jóvenes no existen
jueves, 23 de abril de 2009
De acuerdo a lo que se sabe, en las elecciones municipales recién pasadas, 8.110.265 ciudadanos estaban inscritos y fueron a votar solamente 6.354.085. Sin embargo, de ellos, 784.086 votaron en blanco o nulo, de manera que los votos válidamente emitidos, alcanzaron a 5.569.999. Los ciudadanos inscritos de 18 a 29 años, es decir, los jóvenes inscritos, representan el 8.07% del universo de inscritos, es decir son 655.089 potenciales votantes.
Se estima que la abstención de los jóvenes aproximadamente es de un 20%, de modo que la participación de jóvenes hasta la última elección, es de (655.089: 5) x 4, es decir, aproximadamente 524.712 electores jóvenes.
No sabemos a ciencia cierta, cuantos jóvenes votaron en blanco o anularon su voto, pero estimamos que lo hicieron en porcentaje superior al resto, con todo, si los votos inválidamente emitidos alcanzaron a un 14% general, se infiere que en lo particular, manteniendo la misma tendencia para toda edad, aproximadamente 73.460 de jóvenes - o mucho más- invalidaron su voto.
Así las cosas, podríamos establecer que solamente 451.252 jóvenes o menos aún, dieron válidamente emitida su opción del total de 5.569.999 votos válidamente emitidos, lo que constituye un 8,1%, o menos aún, de estos.
Se podría decir que los jóvenes inscritos de 18 a 29 años, están equiparados en número con los ancianos de más de 75 años inscritos. Y a nadie se le ha ocurrido que estas elecciones se podrían decidir por los ancianos a pesar del ultimo affaire monopólico de las farmacias, que perjudica directamente a este segmento etáreo.
Más claro es echarle agua. Los jóvenes son irrelevantes en esta contienda, aunque exista el amago de darles bola.
Todo lo dicho se entiende que es válido, si es que no se aprueba la ley de inscripción automática y voto voluntario. Esta vendría a trastocar todas estas tendencias y haría imprevisible cualquier resultado posible.
Y como nadie quiere pisar sobre arenas movedizas, es obvio que no se va a aprobar ninguna ley. Sin embargo será aprobada para el tiempo que sigue a las próximas elecciones.
Es así como la próxima contienda tiene prácticamente las mismas piezas en juego que las del plebiscito del NO, con anónimos veteranos combatientes que aún sienten añoranza por esa gesta victoriosa y la de otros que no se reponen tampoco de la derrota.
La Concertación a pesar del desgaste, tiene maña para cambiar de candidato. Proclamó finalmente a Frei con algunos incidentes, pasando por una larga lista que incluyó nada menos que a La Alvear, al presidente Lagos, al secretario general de la OEA J.M. Insulza y al vapuleado Gómez.
Nadie puede poner en duda la capacidad de este conglomerado político para inventar fórmulas de último minuto que les lleven siempre a la victoria.
De modo que existe un Frei muy posicionado, influyendo a buena parte del electorado que había ganado Piñera en la última elección presidencial, y con gran simpatía dentro del empresariado que es siempre proclive a la Derecha.
Fijando nuestra atención en la oferta de candidatos alternativos a la clásica disputa entre Derecha vs Concertación, la promesa del bicentenario, es decir, Marco Enríquez- Ominami, quien apuesta su crecimiento en los votos juveniles, estaría sumamente acotado por la cruda realidad. A no ser, ciertamente, que su empeño consista en inscribir a parte relevante de los más de 2.000.000 de jóvenes que no se han inscrito todavía. No hay más.
Sin embargo, no ha quedado claro si es que Enriquez- Ominami es realmente una alternativa, puesto que no ha renegado de la Concertación, ni del Partido Socialista. Tampoco ha sido expulsado del PS ni menos de la Concertación.
Se podría decir que hasta el momento la Concertación está llevando 2 candidatos ya que todos se hacen los lesos con esta situación, al parecer a nadie le incomoda esta actitud rebelde.
Se ha dicho que Marco Enríquez-Ominami pretende re-fundar la Concertación, es decir renovar o mantener el esquema de alianza de Centro-Izquierda, que es ciertamente probadamente funcional al sistema binominal.
Tal empresa, me parece un despropósito desde una visión de Izquierda, ya que es este esquema precisamente el que ha descuartizado a la Izquierda. Atomizando a unos al margen y manteniendo cautivos a los otros del centro.
La única alianza que me parece concebible entre la Izquierda y el Centro, es la de un pacto instrumental con el único propósito de cambiar el sistema binominal, que realice lo que está pendiente desde el plebiscito en que ganó abrumadoramente la opción NO, que NO quería claramente ese sistema.
De lo que estamos hablando, es de hacer un pacto para eliminar el sistema binominal, un pacto amplio que esté por sobre las próximas elecciones triples de Presidente de la República, diputados y mitad del Senado.
Queremos dibujar un lazo vinculante entre la elección de Presidente en segunda vuelta, y la voluntad mayoritaria del pueblo que mediante esta, decida simultáneamente convocar a un plebiscito.
Si Frei quiere ser elegido con los votos de la Izquierda, debe comprometerse desde ahora a convocar a plebiscito como primer acto de su gobierno, un plebiscito para eliminar el binominal.
Y si Marco Enríquez-Ominami pretende ser una alternativa de Izquierda, y no un camino más para acceder al poder por el poder, me parece que él es el candidato indicado, no solamente por su juventud, también por su inteligencia, su carisma y su capacidad de seducción.
La Izquierda debería saber evaluarlo, debería dar lugar a esta expresión inédita que la misteriosa y esquiva casualidad da a la propia Izquierda.
Un líder de Izquierda debe estar con los trabajadores, con los desposeídos, los ofendidos. Debe estar con el pueblo, y debe tener la capacidad para convocarlo, para articular con las fuerzas sociales y políticas de este, la unidad para un proyecto común. Es eso lo que se debe facilitar.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
De acuerdo a lo que se sabe, en las elecciones municipales recién pasadas, 8.110.265 ciudadanos estaban inscritos y fueron a votar solamente 6.354.085. Sin embargo, de ellos, 784.086 votaron en blanco o nulo, de manera que los votos válidamente emitidos, alcanzaron a 5.569.999. Los ciudadanos inscritos de 18 a 29 años, es decir, los jóvenes inscritos, representan el 8.07% del universo de inscritos, es decir son 655.089 potenciales votantes.
Se estima que la abstención de los jóvenes aproximadamente es de un 20%, de modo que la participación de jóvenes hasta la última elección, es de (655.089: 5) x 4, es decir, aproximadamente 524.712 electores jóvenes.
No sabemos a ciencia cierta, cuantos jóvenes votaron en blanco o anularon su voto, pero estimamos que lo hicieron en porcentaje superior al resto, con todo, si los votos inválidamente emitidos alcanzaron a un 14% general, se infiere que en lo particular, manteniendo la misma tendencia para toda edad, aproximadamente 73.460 de jóvenes - o mucho más- invalidaron su voto.
Así las cosas, podríamos establecer que solamente 451.252 jóvenes o menos aún, dieron válidamente emitida su opción del total de 5.569.999 votos válidamente emitidos, lo que constituye un 8,1%, o menos aún, de estos.
Se podría decir que los jóvenes inscritos de 18 a 29 años, están equiparados en número con los ancianos de más de 75 años inscritos. Y a nadie se le ha ocurrido que estas elecciones se podrían decidir por los ancianos a pesar del ultimo affaire monopólico de las farmacias, que perjudica directamente a este segmento etáreo.
Más claro es echarle agua. Los jóvenes son irrelevantes en esta contienda, aunque exista el amago de darles bola.
Todo lo dicho se entiende que es válido, si es que no se aprueba la ley de inscripción automática y voto voluntario. Esta vendría a trastocar todas estas tendencias y haría imprevisible cualquier resultado posible.
Y como nadie quiere pisar sobre arenas movedizas, es obvio que no se va a aprobar ninguna ley. Sin embargo será aprobada para el tiempo que sigue a las próximas elecciones.
Es así como la próxima contienda tiene prácticamente las mismas piezas en juego que las del plebiscito del NO, con anónimos veteranos combatientes que aún sienten añoranza por esa gesta victoriosa y la de otros que no se reponen tampoco de la derrota.
La Concertación a pesar del desgaste, tiene maña para cambiar de candidato. Proclamó finalmente a Frei con algunos incidentes, pasando por una larga lista que incluyó nada menos que a La Alvear, al presidente Lagos, al secretario general de la OEA J.M. Insulza y al vapuleado Gómez.
Nadie puede poner en duda la capacidad de este conglomerado político para inventar fórmulas de último minuto que les lleven siempre a la victoria.
De modo que existe un Frei muy posicionado, influyendo a buena parte del electorado que había ganado Piñera en la última elección presidencial, y con gran simpatía dentro del empresariado que es siempre proclive a la Derecha.
Fijando nuestra atención en la oferta de candidatos alternativos a la clásica disputa entre Derecha vs Concertación, la promesa del bicentenario, es decir, Marco Enríquez- Ominami, quien apuesta su crecimiento en los votos juveniles, estaría sumamente acotado por la cruda realidad. A no ser, ciertamente, que su empeño consista en inscribir a parte relevante de los más de 2.000.000 de jóvenes que no se han inscrito todavía. No hay más.
Sin embargo, no ha quedado claro si es que Enriquez- Ominami es realmente una alternativa, puesto que no ha renegado de la Concertación, ni del Partido Socialista. Tampoco ha sido expulsado del PS ni menos de la Concertación.
Se podría decir que hasta el momento la Concertación está llevando 2 candidatos ya que todos se hacen los lesos con esta situación, al parecer a nadie le incomoda esta actitud rebelde.
Se ha dicho que Marco Enríquez-Ominami pretende re-fundar la Concertación, es decir renovar o mantener el esquema de alianza de Centro-Izquierda, que es ciertamente probadamente funcional al sistema binominal.
Tal empresa, me parece un despropósito desde una visión de Izquierda, ya que es este esquema precisamente el que ha descuartizado a la Izquierda. Atomizando a unos al margen y manteniendo cautivos a los otros del centro.
La única alianza que me parece concebible entre la Izquierda y el Centro, es la de un pacto instrumental con el único propósito de cambiar el sistema binominal, que realice lo que está pendiente desde el plebiscito en que ganó abrumadoramente la opción NO, que NO quería claramente ese sistema.
De lo que estamos hablando, es de hacer un pacto para eliminar el sistema binominal, un pacto amplio que esté por sobre las próximas elecciones triples de Presidente de la República, diputados y mitad del Senado.
Queremos dibujar un lazo vinculante entre la elección de Presidente en segunda vuelta, y la voluntad mayoritaria del pueblo que mediante esta, decida simultáneamente convocar a un plebiscito.
Si Frei quiere ser elegido con los votos de la Izquierda, debe comprometerse desde ahora a convocar a plebiscito como primer acto de su gobierno, un plebiscito para eliminar el binominal.
Y si Marco Enríquez-Ominami pretende ser una alternativa de Izquierda, y no un camino más para acceder al poder por el poder, me parece que él es el candidato indicado, no solamente por su juventud, también por su inteligencia, su carisma y su capacidad de seducción.
La Izquierda debería saber evaluarlo, debería dar lugar a esta expresión inédita que la misteriosa y esquiva casualidad da a la propia Izquierda.
Un líder de Izquierda debe estar con los trabajadores, con los desposeídos, los ofendidos. Debe estar con el pueblo, y debe tener la capacidad para convocarlo, para articular con las fuerzas sociales y políticas de este, la unidad para un proyecto común. Es eso lo que se debe facilitar.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
miércoles, abril 22, 2009
El pueblo unido jamás será vencido
jueves, 16 de abril de 2009
Al parecer la Política no es moral ni inmoral, así lo demuestran al menos los porfiados hechos. Los protagonistas de estos actos quisieran que sus negocios políticos estuvieran investidos de un aura moral o ética, pero la cruda realidad demuestra que cada decisión política está marcada por el fin que se persigue, y no por los medios para conseguirlo. Sólo que existe el detalle, que los medios han devenido en fines, o bien que los fines verdaderamente eran otros.
Esta verdad no justifica por cierto a sus mortales actores. Son los hombres de carne y hueso los que tienen que acreditar su envergadura moral, la coherencia entre lo que dicen y lo que hacen. Son ellos los que tienen que dar la cara y responder al pueblo que dicen representar.
La Historia reciente nos ha enseñado por ejemplo, que una Derecha chilena tradicional, democrática y burguesa, imbuida de los preceptos emanados de la revolución francesa, que defendía a rajatabla la palabra libertad y democracia, y que sin embargo, apenas explotaron los roquets lanzados desde de los hooker hunter, propiedad del Estado de Chile, hacia el corazón de nuestra querida ciudad, capital de la República; ella actuó fríamente, su coherencia eran los actos políticos por los cuales tomó partido, y no los principios políticos que decía sostener.
El partido que la representaba, a saber, el Partido Nacional, declaró impúdicamente que sus fines se habían cumplido al instaurarse la Junta Militar. Así se sumaron a esa impresentable carnicería, que por entonces tenían el desatino de mostrarla por la tele.
No menos espectacular ha sido el cambio radical de la Concertación de Partidos Por la Democracia, que siendo elegida por el pueblo, niega de inmediato sus principios, y gobierna derechamente en contra de él.
Pruebas al canto, el “perfeccionamiento” de la Constitución de Pinochet que en la primera modificación plebiscitada, sube el quórum calificado de un 60% a un 66%. De ese singular modo, la Constitución Política quedó en la práctica inmodificable, por los siglos de los siglos.
Lo que le siguió después es historia conocida. La adhesión irrestricta al neoliberalismo, los resultados que después de 2 décadas tiene al pueblo de Chile con altos niveles de pobreza, exhibiendo uno de los lugares más altos de inequidad en la distribución de la riqueza.
Jorge Arrate dice que no es ético desacreditar la competencia democrática del sistema binominal y servirse simultáneamente de él para obtener una sobre representación. Tiene razón, y en buena hora lo dice.
El Sistema binominal no es inmoral, como tampoco lo es el sistema métrico decimal, ni el sistema de eliminatorias para el mundial de fútbol en Sudáfrica. La obscenidad radica en los hombres que diciendo que es injusto para establecer una proporcionada representación popular, lo acepten y hacen usufructo de él porque les es ventajoso.
Así es como se atenta en contra del pudor de los excluidos cuyos votos se reparten los incluidos, y contra el pudor de los chilenos auténticamente democráticos que se ven burlados.
El sistema electoral contemplado en la Carta fundamental hay que enfrentarlo agotando todas las formas. El negociar con la Concertación una lista única es la máxima optimización a que podrían llegar todos los que están en contra del sistema electoral en cuestión y que desean modificarlo. Se apuesta a doblar, y en esta formula no se pierden votos. Por la misma razón, todos los que están en contra de este sistema deberían unirse para cambiarlo, porque su vigencia es la causa de su exclusión.
De manera que todos deberían estar contemplados en una lista que bien podría ser llamada: Concertación para una Asamblea Constituyente, y esta debería abarcar desde los: Por un Chile Limpio hasta el Juntos Podemos, pasando por la Concertación.
Sin embargo esto es casi imposible lograrlo, puesto que solamente se pueden llevar 2 candidatos por lista de acuerdo a la ley, ¡Y es muy difícil poner de acuerdo tantos partidos y movimientos para lograr ceder o asignar uno de esos 2 cupos!
Es por eso que no creo que pueda llevarse a cabo el pacto de lista única del Juntos Podemos con la Concertación, ni tampoco un pacto por omisión. En la puerta del horno se va a quemar el pan.
Me inclino por una lista única de todos los sectores de la Izquierda, aún cuando mantengan hasta el final a sus candidatos a la presidencia puesto que no es relevante su elección sino que el porcentaje de votos que alcancen puesto que ninguno saldrá elegido. Y creo que sería sensato invitar a constituir esta lista a los del Chile Limpio, lista que tendría como objetivo fundamental, un mecanismo eficaz para democratizar el país, terminando con el binominal y promoviendo una Asamblea Constituyente.
Si sumamos el 9% del Juntos podemos, el 7% del Chile limpio, y un 5% de los socialistas que han desertado, se suma aproximadamente un 21%. Porcentaje variable en cada circunscripción y distrito, suficiente para dar muchas sorpresas, mucho más productivas me parece, que las derivadas por un pacto por omisión.
Hoy, en unas horas más, comienza a movilizarse el pueblo, caminará por las calles para manifestar su descontento y tratará de llegar al lugar indicado para ser escuchado por quienes administran el Estado. Estado que seguramente tratará de impedirlo mediante la represión policial, puesto que se volverá a comprobar en los hechos, que es el Estado el que está por someter a los ciudadanos, no es el personal que administra el poder ejecutivo, ni siquiera lo son sus más altas envestiduras, incluida la mismísima presidenta de la República.
En estos actos legítimos el pueblo se convoca para hacerse escuchar. Son estos actos, tan válidos como los actos electorales. En ellos el pueblo puede ensayar el mecanismo óptimo para conseguir futuros resultados. En ambos casos el pueblo debe lograr la unidad.
Atte. René Dintrans A.
erredintrans@yahoo.es
Al parecer la Política no es moral ni inmoral, así lo demuestran al menos los porfiados hechos. Los protagonistas de estos actos quisieran que sus negocios políticos estuvieran investidos de un aura moral o ética, pero la cruda realidad demuestra que cada decisión política está marcada por el fin que se persigue, y no por los medios para conseguirlo. Sólo que existe el detalle, que los medios han devenido en fines, o bien que los fines verdaderamente eran otros.
Esta verdad no justifica por cierto a sus mortales actores. Son los hombres de carne y hueso los que tienen que acreditar su envergadura moral, la coherencia entre lo que dicen y lo que hacen. Son ellos los que tienen que dar la cara y responder al pueblo que dicen representar.
La Historia reciente nos ha enseñado por ejemplo, que una Derecha chilena tradicional, democrática y burguesa, imbuida de los preceptos emanados de la revolución francesa, que defendía a rajatabla la palabra libertad y democracia, y que sin embargo, apenas explotaron los roquets lanzados desde de los hooker hunter, propiedad del Estado de Chile, hacia el corazón de nuestra querida ciudad, capital de la República; ella actuó fríamente, su coherencia eran los actos políticos por los cuales tomó partido, y no los principios políticos que decía sostener.
El partido que la representaba, a saber, el Partido Nacional, declaró impúdicamente que sus fines se habían cumplido al instaurarse la Junta Militar. Así se sumaron a esa impresentable carnicería, que por entonces tenían el desatino de mostrarla por la tele.
No menos espectacular ha sido el cambio radical de la Concertación de Partidos Por la Democracia, que siendo elegida por el pueblo, niega de inmediato sus principios, y gobierna derechamente en contra de él.
Pruebas al canto, el “perfeccionamiento” de la Constitución de Pinochet que en la primera modificación plebiscitada, sube el quórum calificado de un 60% a un 66%. De ese singular modo, la Constitución Política quedó en la práctica inmodificable, por los siglos de los siglos.
Lo que le siguió después es historia conocida. La adhesión irrestricta al neoliberalismo, los resultados que después de 2 décadas tiene al pueblo de Chile con altos niveles de pobreza, exhibiendo uno de los lugares más altos de inequidad en la distribución de la riqueza.
Jorge Arrate dice que no es ético desacreditar la competencia democrática del sistema binominal y servirse simultáneamente de él para obtener una sobre representación. Tiene razón, y en buena hora lo dice.
El Sistema binominal no es inmoral, como tampoco lo es el sistema métrico decimal, ni el sistema de eliminatorias para el mundial de fútbol en Sudáfrica. La obscenidad radica en los hombres que diciendo que es injusto para establecer una proporcionada representación popular, lo acepten y hacen usufructo de él porque les es ventajoso.
Así es como se atenta en contra del pudor de los excluidos cuyos votos se reparten los incluidos, y contra el pudor de los chilenos auténticamente democráticos que se ven burlados.
El sistema electoral contemplado en la Carta fundamental hay que enfrentarlo agotando todas las formas. El negociar con la Concertación una lista única es la máxima optimización a que podrían llegar todos los que están en contra del sistema electoral en cuestión y que desean modificarlo. Se apuesta a doblar, y en esta formula no se pierden votos. Por la misma razón, todos los que están en contra de este sistema deberían unirse para cambiarlo, porque su vigencia es la causa de su exclusión.
De manera que todos deberían estar contemplados en una lista que bien podría ser llamada: Concertación para una Asamblea Constituyente, y esta debería abarcar desde los: Por un Chile Limpio hasta el Juntos Podemos, pasando por la Concertación.
Sin embargo esto es casi imposible lograrlo, puesto que solamente se pueden llevar 2 candidatos por lista de acuerdo a la ley, ¡Y es muy difícil poner de acuerdo tantos partidos y movimientos para lograr ceder o asignar uno de esos 2 cupos!
Es por eso que no creo que pueda llevarse a cabo el pacto de lista única del Juntos Podemos con la Concertación, ni tampoco un pacto por omisión. En la puerta del horno se va a quemar el pan.
Me inclino por una lista única de todos los sectores de la Izquierda, aún cuando mantengan hasta el final a sus candidatos a la presidencia puesto que no es relevante su elección sino que el porcentaje de votos que alcancen puesto que ninguno saldrá elegido. Y creo que sería sensato invitar a constituir esta lista a los del Chile Limpio, lista que tendría como objetivo fundamental, un mecanismo eficaz para democratizar el país, terminando con el binominal y promoviendo una Asamblea Constituyente.
Si sumamos el 9% del Juntos podemos, el 7% del Chile limpio, y un 5% de los socialistas que han desertado, se suma aproximadamente un 21%. Porcentaje variable en cada circunscripción y distrito, suficiente para dar muchas sorpresas, mucho más productivas me parece, que las derivadas por un pacto por omisión.
Hoy, en unas horas más, comienza a movilizarse el pueblo, caminará por las calles para manifestar su descontento y tratará de llegar al lugar indicado para ser escuchado por quienes administran el Estado. Estado que seguramente tratará de impedirlo mediante la represión policial, puesto que se volverá a comprobar en los hechos, que es el Estado el que está por someter a los ciudadanos, no es el personal que administra el poder ejecutivo, ni siquiera lo son sus más altas envestiduras, incluida la mismísima presidenta de la República.
En estos actos legítimos el pueblo se convoca para hacerse escuchar. Son estos actos, tan válidos como los actos electorales. En ellos el pueblo puede ensayar el mecanismo óptimo para conseguir futuros resultados. En ambos casos el pueblo debe lograr la unidad.
Atte. René Dintrans A.
erredintrans@yahoo.es
viernes, abril 17, 2009
Lo rescatable de votar por el mal menor en 2ª vuelta
viernes, 10 de abril de 2009
Por muy iluminados que estén los que deciden su participación en los hechos políticos que suceden, por muy inteligentes e ilustrados que ellos sean, por muy jefes de partidos o movimientos políticos que ostenten ser, jamás podrán engendrar fuerzas de la nada. Esas fuerzas ya están presentes, están potencialmente en los hombres que conforman el pueblo, en este caso, en los súbditos del Estado burgués, que es la calidad en que nos encontramos transitoriamente – por largos 20 años- los resignados chilenos.
De manera que si alguien desea cambiar la correlación de fuerzas actual, medida en el padrón binominal, aparte de escribir, hablar, seducir o vociferar, jamás podrá crear nueva fuerza. Solamente le está asignado por la lógica de la verdad de las cosas, el ejercicio de unir, desunir, orientar, desorientar, encauzar, o dirigir las fuerzas ya existentes.
La Constitución vigente, la del 80, la del dictador, la parchada, zurcida y firmada por el presidente Lagos, es como todo chileno bien informado sabe, el efecto primero de la fuerza de las armas, y después, como una prolongación bastarda de ese efecto,“perfeccionada” o pulida por la felonía concertacionista.
Ni la fuerza de las armas ni la traición puede engendrar una carta magna moralmente aceptable, de modo que la aceptación de las normas que emanan de ella, es solamente convencional. Desaparecida la causa que le dio origen, desaparece la obligación formal de aceptarla.
Las preguntas que entonces corresponde hacer son las siguientes:
i) ¿Está el pueblo de Chile preparado para desconocer la Constitución vigente y exigir una nueva Constitución que dé cuenta de esta nueva realidad post dictatorial, post transitoria?
ii) ¿ La Derecha cuenta con la fuerza del Estado para impedir el procedimiento de constituir o pactar un nuevo orden?
.
La Soberanía radica en el pueblo, como quedó establecido después de la revolución francesa, de modo que ninguna Constitución puede cerrar el paso al pueblo para modificar o darse otra carta fundamental. La actual Constitución jamás ha sido sometida a la aprobación del pueblo, de modo que nadie está obligado moralmente a reconocerla. Sólo se sustenta en la fuerza, si es que ella aún subsistiera.
Así las cosas, la elección del próximo presidente con seguridad se va a dirimir en segunda vuelta, y es nuestro propósito que así sea, de modo que si alguna importancia tiene esta próxima elección, será la de llegar a un acuerdo antes de que ocurra, de cambiar sí o sí la actual Constitución.
Está claro que la Concertación tiene a un candidato con mucha fuerza, con llegada incluso en el terreno de la Derecha, además de una lista parlamentaria que seguramente arrasará en las elecciones próximas obteniendo la mayoría de las bancas de diputados y senadores. Sin embargo existe un gran descontento que se ha desplazado hacia la Izquierda, pero que no encuentra un cauce idóneo de expresión.
No es el momento ni el lugar para las quejas, somos lo que somos, es lo que hay, a saber, 3 candidatos a la Presidencia de la República de Chile provenientes del sector conocido como La Izquierda, 3 posibles cauces de 3 tímidos riachuelos para recibir ese descontento desbordante: Jorge Arrate, Alejandro Navarro y Marco Enríquez-Ominami.
No es el momento de estigmatizarlos, ni de criticarlos. Nada sacamos con decir que uno no calienta a nadie, que el otro tiene humos de Mesías y que el último es un farandulero. Pero es lo que se escucha cuando uno pregunta quien es el mejor de los tres.
Ninguno de ellos pasará a la segunda vuelta si es que se da la lógica, sin embargo, la suma de sus votaciones, que ojalá al final se vierta en una sola candidatura, será muy relevante a la hora de los quiubos.
Esta conocida hora, será a la hora de ejecutarse la segunda vuelta, ahí será necesario el voto llamado “el mal menor”. Entonces cobrará valor el compromiso de llamar a plebiscito o Asamblea Constituyente.
Con un acuerdo firmado solemnemente de convocar a un nuevo pacto que implique plebiscito para una nueva Constitución o Asamblea Constituyente si es que se elige al candidato en cuestión, se estará legitimando el procedimiento para realizarlo(a).
Nadie en su sano juicio podrá impedir el procedimiento elegido por la mayoría del pueblo vinculado implícitamente a la elección del presidente de la República en segunda vuelta.
La mayoría es la mayoría, en todas partes del mundo.
¡Nuevo presidente, nueva Constitución!.
Por muy iluminados que estén los que deciden su participación en los hechos políticos que suceden, por muy inteligentes e ilustrados que ellos sean, por muy jefes de partidos o movimientos políticos que ostenten ser, jamás podrán engendrar fuerzas de la nada. Esas fuerzas ya están presentes, están potencialmente en los hombres que conforman el pueblo, en este caso, en los súbditos del Estado burgués, que es la calidad en que nos encontramos transitoriamente – por largos 20 años- los resignados chilenos.
De manera que si alguien desea cambiar la correlación de fuerzas actual, medida en el padrón binominal, aparte de escribir, hablar, seducir o vociferar, jamás podrá crear nueva fuerza. Solamente le está asignado por la lógica de la verdad de las cosas, el ejercicio de unir, desunir, orientar, desorientar, encauzar, o dirigir las fuerzas ya existentes.
La Constitución vigente, la del 80, la del dictador, la parchada, zurcida y firmada por el presidente Lagos, es como todo chileno bien informado sabe, el efecto primero de la fuerza de las armas, y después, como una prolongación bastarda de ese efecto,“perfeccionada” o pulida por la felonía concertacionista.
Ni la fuerza de las armas ni la traición puede engendrar una carta magna moralmente aceptable, de modo que la aceptación de las normas que emanan de ella, es solamente convencional. Desaparecida la causa que le dio origen, desaparece la obligación formal de aceptarla.
Las preguntas que entonces corresponde hacer son las siguientes:
i) ¿Está el pueblo de Chile preparado para desconocer la Constitución vigente y exigir una nueva Constitución que dé cuenta de esta nueva realidad post dictatorial, post transitoria?
ii) ¿ La Derecha cuenta con la fuerza del Estado para impedir el procedimiento de constituir o pactar un nuevo orden?
.
La Soberanía radica en el pueblo, como quedó establecido después de la revolución francesa, de modo que ninguna Constitución puede cerrar el paso al pueblo para modificar o darse otra carta fundamental. La actual Constitución jamás ha sido sometida a la aprobación del pueblo, de modo que nadie está obligado moralmente a reconocerla. Sólo se sustenta en la fuerza, si es que ella aún subsistiera.
Así las cosas, la elección del próximo presidente con seguridad se va a dirimir en segunda vuelta, y es nuestro propósito que así sea, de modo que si alguna importancia tiene esta próxima elección, será la de llegar a un acuerdo antes de que ocurra, de cambiar sí o sí la actual Constitución.
Está claro que la Concertación tiene a un candidato con mucha fuerza, con llegada incluso en el terreno de la Derecha, además de una lista parlamentaria que seguramente arrasará en las elecciones próximas obteniendo la mayoría de las bancas de diputados y senadores. Sin embargo existe un gran descontento que se ha desplazado hacia la Izquierda, pero que no encuentra un cauce idóneo de expresión.
No es el momento ni el lugar para las quejas, somos lo que somos, es lo que hay, a saber, 3 candidatos a la Presidencia de la República de Chile provenientes del sector conocido como La Izquierda, 3 posibles cauces de 3 tímidos riachuelos para recibir ese descontento desbordante: Jorge Arrate, Alejandro Navarro y Marco Enríquez-Ominami.
No es el momento de estigmatizarlos, ni de criticarlos. Nada sacamos con decir que uno no calienta a nadie, que el otro tiene humos de Mesías y que el último es un farandulero. Pero es lo que se escucha cuando uno pregunta quien es el mejor de los tres.
Ninguno de ellos pasará a la segunda vuelta si es que se da la lógica, sin embargo, la suma de sus votaciones, que ojalá al final se vierta en una sola candidatura, será muy relevante a la hora de los quiubos.
Esta conocida hora, será a la hora de ejecutarse la segunda vuelta, ahí será necesario el voto llamado “el mal menor”. Entonces cobrará valor el compromiso de llamar a plebiscito o Asamblea Constituyente.
Con un acuerdo firmado solemnemente de convocar a un nuevo pacto que implique plebiscito para una nueva Constitución o Asamblea Constituyente si es que se elige al candidato en cuestión, se estará legitimando el procedimiento para realizarlo(a).
Nadie en su sano juicio podrá impedir el procedimiento elegido por la mayoría del pueblo vinculado implícitamente a la elección del presidente de la República en segunda vuelta.
La mayoría es la mayoría, en todas partes del mundo.
¡Nuevo presidente, nueva Constitución!.
martes, abril 14, 2009
Al Marco hay que tomarlo en serio
12 Abril 2009
No hay que ser clarividente ni tener un poderoso olfato político para afirmar que la candidatura de Marco Enríquez-Ominami tiene un amplio campo de desarrollo por delante. La alarma la hizo sonar Pablo Longueira, dejando ver que se abría un flanco en potenciales votantes de la Derecha, particularmente de la juventud, la cual Piñera no estaba trabajando.
En efecto, así como La Bachelet le mató el punto del "cambio" a Lavín, puesto que no existía nada más novedoso que una mujer fuera candidata a presidenta, perfectamente un joven puede repetir la historia con el abanderado de la Derecha, matando nuevamente el punto del "cambio".
No sé si en la UDI consideren que es demasiado tarde para presentar un candidato de las características de Enríquez (juventud), pero de que lo están pensando, me parece evidente.
Soy de los que leyó la elección pasada, en que la Derecha llevó 2 candidatos, como una potenciación de esa opción, cubriendo un sector más amplio, que finalmente capitalizó el invitado de piedra, sin lograr ganar la elección, pero obteniendo una votación histórica.
La consolidación del ex-presidente Frei como candidato indiscutido de la Concertación, acotó al máximo los límites hacia la Derecha, dejando a Piñera estrecho margen de movimiento.
De manera que veo en las declaraciones de Longueira un nuevo cálculo. No olvidemos que fue el joven Longueira el que hizo crecer a la UDI en las poblaciones, y que sabe bien que el actual candidato no es querido en los barrios pobres, a lo menos como querían a Lavín.
A Lavín le compraban su sonrisa permanente, la mueca o el tic de Piñera no entra.
Se despejó la duda en la Concertación, sólo falta claridad en la acorralada Izquierda extra-parlamentaria. El PC aún no ha dicho la última palabra.
Los 2 últimos presidentes han sido elegidos en 2ª vuelta con los votos de la Izquierda marginal, si embargo ese gesto nunca fue tomado en cuenta. La opción marginal ha crecido considerablemente, el mayor descontento de la Concertación se traslada hacia la Izquierda. El "cambio" es hacia la Izquierda, de manera tal, que al dirimir una 2ª vuelta, un porcentaje de 2 dígitos tiene un peso muchísimo mayor.
La Izquierda tiene la difícil unidad de su sector como el único camino para ser nuevamente un actor de la política. Los pactos por omisión me parecen una buena idea, sobre todo, porque se vota en segunda vuelta con las cartas descubiertas sobre la mesa, el resultado de las parlamentarias es anterior a la 2ª vuelta y no simultáneo como fue en las municipales.
Las leyes que nos obligan se hacen en el parlamento, no es despreciable tener representación aunque sea mínima, no veo por ningún lado que se pague un costo.
Un candidato potente que represente al sector, potenciará sin lugar a dudas los resultados de la lista marginal. Del mismo modo, ese candidato potente acumulará fuerza de la potenciada lista marginal.
Solo falta proclamarlo.
No hay que ser clarividente ni tener un poderoso olfato político para afirmar que la candidatura de Marco Enríquez-Ominami tiene un amplio campo de desarrollo por delante. La alarma la hizo sonar Pablo Longueira, dejando ver que se abría un flanco en potenciales votantes de la Derecha, particularmente de la juventud, la cual Piñera no estaba trabajando.
En efecto, así como La Bachelet le mató el punto del "cambio" a Lavín, puesto que no existía nada más novedoso que una mujer fuera candidata a presidenta, perfectamente un joven puede repetir la historia con el abanderado de la Derecha, matando nuevamente el punto del "cambio".
No sé si en la UDI consideren que es demasiado tarde para presentar un candidato de las características de Enríquez (juventud), pero de que lo están pensando, me parece evidente.
Soy de los que leyó la elección pasada, en que la Derecha llevó 2 candidatos, como una potenciación de esa opción, cubriendo un sector más amplio, que finalmente capitalizó el invitado de piedra, sin lograr ganar la elección, pero obteniendo una votación histórica.
La consolidación del ex-presidente Frei como candidato indiscutido de la Concertación, acotó al máximo los límites hacia la Derecha, dejando a Piñera estrecho margen de movimiento.
De manera que veo en las declaraciones de Longueira un nuevo cálculo. No olvidemos que fue el joven Longueira el que hizo crecer a la UDI en las poblaciones, y que sabe bien que el actual candidato no es querido en los barrios pobres, a lo menos como querían a Lavín.
A Lavín le compraban su sonrisa permanente, la mueca o el tic de Piñera no entra.
Se despejó la duda en la Concertación, sólo falta claridad en la acorralada Izquierda extra-parlamentaria. El PC aún no ha dicho la última palabra.
Los 2 últimos presidentes han sido elegidos en 2ª vuelta con los votos de la Izquierda marginal, si embargo ese gesto nunca fue tomado en cuenta. La opción marginal ha crecido considerablemente, el mayor descontento de la Concertación se traslada hacia la Izquierda. El "cambio" es hacia la Izquierda, de manera tal, que al dirimir una 2ª vuelta, un porcentaje de 2 dígitos tiene un peso muchísimo mayor.
La Izquierda tiene la difícil unidad de su sector como el único camino para ser nuevamente un actor de la política. Los pactos por omisión me parecen una buena idea, sobre todo, porque se vota en segunda vuelta con las cartas descubiertas sobre la mesa, el resultado de las parlamentarias es anterior a la 2ª vuelta y no simultáneo como fue en las municipales.
Las leyes que nos obligan se hacen en el parlamento, no es despreciable tener representación aunque sea mínima, no veo por ningún lado que se pague un costo.
Un candidato potente que represente al sector, potenciará sin lugar a dudas los resultados de la lista marginal. Del mismo modo, ese candidato potente acumulará fuerza de la potenciada lista marginal.
Solo falta proclamarlo.
viernes, abril 10, 2009
Crónica de un hecho entrañable
Gonzalo:
Tu hermana, la Marianela Campos, volaba sobre la quebrada de Cochiguaz, descendía como ninguna otra novia ha experimentado jamás el camino hacia el altar de la histórica iglesia de Montegrande, que a la primera vista de su portada, se revela que fue construida hace muchos años, y que trabajaron para ello con la esencia de ese lugar lleno de vida que brota en medio de la aridez de cerros magníficos.
Tantos años calculo que han pasado por la plaza que la contiene, tantos miles de días que esa iglesia se ha vestido de flores para recibir a innumerables novias, que me ha sido completamente natural entrar en su acogedor espacio.
Ese templo habló, ese sábado habló te lo aseguro.
El canto que viajaba desde lejanas tierras, era el canto que brotaba desde las quebradas. Desde los pedernales magnéticos que el tiempo ha cortado como hábil joyero, abundantes cactus alineados como un coro de almas desérticas, han comenzado temprano afinando sus voces, enseñando al viajero lo incomprensible del paisaje en sus espinosas partituras.
Ella iba escoltada de palomas cordilleranas, pintadas del inconfundible color de esa tierra arcillosa.
Mientras bajaba por el serpentín del camino, la música del viento suave, que se colaba por los orificios de quenas y sampoñas, leía en los surcos de los cerros áridos el sonido entrañable de ese misterioso lugar, leía las palabras que recogía La Mistral adolescente.
Iba feliz al encuentro de la felicidad, de la sinceridad, de la purísima verdad que habla con su inconfundible sonido.
Entonces se escuchó la primera nota. El templo se estremeció en profunda calidez, y aquellas voces, familiares voces, no eran las voces que tu bien conoces, ni siquiera eran las voces del cristal ni de la madera ancestral de aquel lugar que nos reunía, era el rumor de las voces de la tierra, de los cerros desnudos, del agua que estallaba entre las piedras, de las semillas que se encaramaban buscando el lugar propicio para existir siquiera por un día. Era la voz del paisaje.
Era el sol, Dios de los diaguitas de finos rostros, de suaves y morenas pieles y lisos cabellos. Eran también las sombras que formaba con las aristas de esos cerros pedregosos que cantaban abriendo nuestros pechos con el filo de sus cuarzos.
Llegaban al lugar como los pétalos de las flores del cactus, de sus impensados colores cayendo como plumas desde un vuelo migratorio de aves sabias.
Entraban por sus amplias puertas de madera anciana, entraban por la luz del postigo principal.
Así colaban sus hilos de luz en esas finas voces infantiles, cada rayo era un sonido del xilófono. Cada nota, un pedazo del lugar.
Cada décima, un golpe de cincel sobre esas piedras que quedaron marcadas.
El templo quedó cantando largamente después que el último invitado se retiró. El valle se nutrió de esa música y la hizo propia.
Asistir a ese fenómeno natural, a la unión formal de dos jóvenes que se quieren arraigando su amor en ese indescriptible paisaje, es un hecho que debía traducirse en esta breve crónica.
Espero haber copiado fielmente las imágenes de lo que ocurrió tan lejos de Iowa donde te encuentras. Es un regalo.
Tío René
Noviembre de 2008
Tu hermana, la Marianela Campos, volaba sobre la quebrada de Cochiguaz, descendía como ninguna otra novia ha experimentado jamás el camino hacia el altar de la histórica iglesia de Montegrande, que a la primera vista de su portada, se revela que fue construida hace muchos años, y que trabajaron para ello con la esencia de ese lugar lleno de vida que brota en medio de la aridez de cerros magníficos.
Tantos años calculo que han pasado por la plaza que la contiene, tantos miles de días que esa iglesia se ha vestido de flores para recibir a innumerables novias, que me ha sido completamente natural entrar en su acogedor espacio.
Ese templo habló, ese sábado habló te lo aseguro.
El canto que viajaba desde lejanas tierras, era el canto que brotaba desde las quebradas. Desde los pedernales magnéticos que el tiempo ha cortado como hábil joyero, abundantes cactus alineados como un coro de almas desérticas, han comenzado temprano afinando sus voces, enseñando al viajero lo incomprensible del paisaje en sus espinosas partituras.
Ella iba escoltada de palomas cordilleranas, pintadas del inconfundible color de esa tierra arcillosa.
Mientras bajaba por el serpentín del camino, la música del viento suave, que se colaba por los orificios de quenas y sampoñas, leía en los surcos de los cerros áridos el sonido entrañable de ese misterioso lugar, leía las palabras que recogía La Mistral adolescente.
Iba feliz al encuentro de la felicidad, de la sinceridad, de la purísima verdad que habla con su inconfundible sonido.
Entonces se escuchó la primera nota. El templo se estremeció en profunda calidez, y aquellas voces, familiares voces, no eran las voces que tu bien conoces, ni siquiera eran las voces del cristal ni de la madera ancestral de aquel lugar que nos reunía, era el rumor de las voces de la tierra, de los cerros desnudos, del agua que estallaba entre las piedras, de las semillas que se encaramaban buscando el lugar propicio para existir siquiera por un día. Era la voz del paisaje.
Era el sol, Dios de los diaguitas de finos rostros, de suaves y morenas pieles y lisos cabellos. Eran también las sombras que formaba con las aristas de esos cerros pedregosos que cantaban abriendo nuestros pechos con el filo de sus cuarzos.
Llegaban al lugar como los pétalos de las flores del cactus, de sus impensados colores cayendo como plumas desde un vuelo migratorio de aves sabias.
Entraban por sus amplias puertas de madera anciana, entraban por la luz del postigo principal.
Así colaban sus hilos de luz en esas finas voces infantiles, cada rayo era un sonido del xilófono. Cada nota, un pedazo del lugar.
Cada décima, un golpe de cincel sobre esas piedras que quedaron marcadas.
El templo quedó cantando largamente después que el último invitado se retiró. El valle se nutrió de esa música y la hizo propia.
Asistir a ese fenómeno natural, a la unión formal de dos jóvenes que se quieren arraigando su amor en ese indescriptible paisaje, es un hecho que debía traducirse en esta breve crónica.
Espero haber copiado fielmente las imágenes de lo que ocurrió tan lejos de Iowa donde te encuentras. Es un regalo.
Tío René
Noviembre de 2008
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